"HAZ DE TU EXISTENCIA UNA OBRA DE ARTE"

La imagen corporal




"Por este cuerpo discurren los ríos sagrados,
aquí moran el sol y la luna y se hallan los lugares de peregrinación...
Nunca estuve en templo tan bendito como mi propio cuerpo" 

  Saraha  (poeta tibetano) 


La imagen corporal puede definirse como la representación que cada persona tiene de su propio cuerpo y que puede ser objetivamente igual o diferente a la que se refleja en el espejo. Por eso, hay que diferenciar entre la apariencia física y la imagen corporal.

La imagen corporal consta de tres elementos:

- La percepción: precisión de cómo vemos nuestro cuerpo (peso, tamaño, forma del cuerpo entero o de algunas de sus partes).

Componentes afectivo-cognitivos: los pensamientos y sentimientos que nos genera.

La conducta que adoptamos en función de la percepción y sentimientos que tenemos acerca de nuestro cuerpo.

Esta imagen o concepto que tenemos de nuestro propio cuerpo influye en nuestra manera de pensar, de sentir, de actuar y de relacionarnos con los demás.
La imagen corporal comienza a establecerse desde las etapas más tempranas de la niñez y se va construyendo durante toda la vida por eso, según las circunstancias que atravesamos y cómo las vivimos, la imagen que tenemos de nuestro cuerpo varía.

Cuando la preocupación y la insatisfacción por el cuerpo no se adecua a la realidad, ocupan los pensamientos de forma constante y alteran negativamente la vida cotidiana estamos hablando de trastornos de la imagen corporal cuyas consecuencias serían una baja autoestima, ansiedad social, depresión, disfunciones sexuales, trastornos alimenticios y vigorexia, entre otras.

Los principales pensamientos que acuden a la mente de una persona que sufre por su imagen y que llegan a ser paralizantes y generadores de ansiedad generalmente son los siguientes:

-No tengo éxito en la vida por mi físico.
-Mis relaciones amorosas no prosperan porque mi apariencia no les gusta a mis parejas.
-No me dieron ese trabajo por mi aspecto.
-Cuando me presentan a alguien nuevo, seguro que lo primero que está juzgando es mi cuerpo.

Esta manera de pensar acerca de nosotros mismos condiciona nuestra interacción con los demás (nos volvemos tímidos, retraídos, no nos relacionamos ni salimos)

Las personas que tienen una adecuada percepción de su imagen corporal, por el contrario, aunque consideren que podrían mejorar algunos aspectos, en general se sienten cómodas con su cuerpo.

¿Cuándo se tiene una imagen corporal positiva?

- La persona tiene una imagen clara y real de su cuerpo.

- Se valora y aprecia el propio cuerpo como una parte más del conjunto que se es como persona, y que tiene tanta importancia como, por ejemplo, la personalidad.

- La persona se siente cómoda y segura en su propio cuerpo.

¿Cuándo se tiene una imagen corporal negativa?

- La persona tiene una imagen distorsionada de su cuerpo.


- La persona se siente avergonzada o ansiosa ante sí misma y su cuerpo.


Como factores que predisponen a una imagen corporal negativa podemos destacar:

 - Modelos sociales y culturales: adoptar los ideales estéticos de cada época sin tener en cuenta las  características individuales.

Modelos familiares: tener unos padres constantemente preocupados por el cuerpo y el atractivo físico que hacen comentarios negativos acerca de personas que no tienen el físico adecuado para ellos, o critican y controlan todo lo que comen sus hijos, es uno de los factores más influyentes.

Grupos de iguales: comentarios o motes acerca de alguna característica física por parte de los amigos.

Características personales: inseguridad, baja autoestima, excesivo control, perfeccionismo, etc.

Desarrollo físico precoz o tardío, cambios mal asumidos en la pubertad, miedo ante la llegada de
la menstruación, etc.

También influye en que la persona esté más pendiente de lo habitual de su apariencia física el haber padecido alguna enfermedad, fracasar en algún deporte concreto en la infancia o los abusos sexuales.
El problema además se mantiene o empeora en circunstancias en las que la persona se ve sometida a la observación por parte de los demás, como por ejemplo en casos en que la pareja pide algún cambio (adelgazar, engordar, operación de pecho, más musculatura...) o cuando nos comparamos con alguien más o menos cercano, entre otras circunstancias.

¿Cómo puedo mejorar mi imagen corporal?

 - Recuerda que lo importante es cómo te sientes en tu propio cuerpo, no cómo es en realidad. Un cuerpo sano y hermoso es aquel que nos permite vivir y realizar nuestros proyectos e ilusiones (estudiar, viajar, leer, cuidar de quienes amamos, pasear...)


- Elabora una lista con todo lo que más te gusta de ti, tus logros, aptitudes, actitudes, etc. y que no tienen que ver con tu aspecto físico.

- No maltrates tu cuerpo. Trátalo con amabilidad y respeto, cuídalo, escúchalo, pues es quien te acompañará en este viaje maravilloso de la vida.

- Piensa que en gran medida tu cuerpo es el resultado de una herencia genética de la que no eres responsable. No tenemos mérito alguno en tener un color de ojos, una complexión o altura determinadas. Sí somos responsables de desarrollarnos como personas con quienes apetezca estar, que desarrolle al máximo sus potencialidades, que brille con luz propia y haga brillar a otros.

El bienestar emocional depende de variables que en muchas ocasiones no sabemos cómo manejar y en el caso de la relación con nuestro cuerpo, casi siempre intervienen factores que van más allá de un problema con el físico, por eso, si te encuentras en esta situación, afecta al desarrollo de tu vida cotidiana y no sabes cómo solucionarla, acude a un profesional.

Si me necesitas estoy en liberapsi@gmail.com

Desbloquéate



La sensación de bloqueo es algo que la gran mayoría de personas ha experimentado en algún momento de su vida, ya sea a nivel personal como profesional. Es una situación compleja de la que cuesta salir, pero cuando nos hallamos inmersos en ella es necesario hacer un alto en el camino, reflexionar y actuar para solucionarla cuanto antes; el continuar por inercia o esperar a que aparezca de forma milagrosa una solución sólo acaba empeorándola.

El bloqueo puede presentarse como:

- Desbordamiento: mis obligaciones diarias me sobrepasan, no organizo bien el tiempo de manera que lo hago todo tarde o, simplemente, lo dejo sin hacer.

- Agotamiento: esto se debe a que me ocupo tanto de detalles de poca importancia que ya no me quedan fuerzas para lo importante.

- Desorientación: no planifico, carezco de una estrategia adecuada para actuar, ni siquiera sé hacia dónde voy.

- Desesperación: aparece como resultado de una falta de pasión por lo que se hace, no se le encuentra el sentido a nada, nada obtiene mi compromiso ni mi entusiasmo.

- Sentimientos de inutilidad, de falta de valía.

- Desgaste: lo producen los conflictos internos no resueltos, la incapacidad para manifestar nuestros sentimientos, de comunicar lo que necesitamos y queremos.

-Soledad: la ausencia de una red social o comunidad en la que sentirnos apoyados e integrados.

Para superar una situación de estancamiento o bloqueo es necesario que hagamos una serie de cambios, sencillos pero necesarios, entre los que se encuentran la reflexión primera de una serie de preguntas que nos ayuden a desenredar la madeja:

- ¿Cuánto tiempo llevo así?
- ¿Qué es lo que siento al respecto?
- ¿Por qué creo que estoy en esta situación?
- ¿Por qué creo que no puedo avanzar? ¿Cuáles son los obstáculos que me impiden avanzar?
- ¿Qué es lo que estoy tratando de conseguir? ¿Va en consonancia con mis valores, con quien soy de
verdad?
- ¿Realmente he intentado salir de esta situación? Y si no puedo yo solo ¿quién podría ayudarme?
- ¿Por qué y para qué me encuentro en esta situación? ¿Qué patrones se repiten en mi vida y no les presto atención?

Y además:

- Muévete, literalmente. Sal a caminar cada día, haz deporte, baila... Al mover tu cuerpo tus músculos se oxigenan y la mente se despeja y se activa.

- Comprométete con una actividad o hábito nuevo que te de una perspectiva diferente de la situación en que te encuentras.
Normalmente tendemos a resolver los problemas que nos surgen utilizando siempre las mismas estrategias, cuando estamos bloqueados esta forma de actuar no da frutos y necesitamos actualizarlas o modificarlas.

- Transforma los pensamientos que te paralizan en preguntas activas que te muevan a buscar soluciones. Para ello es necesario que prestes atención a tu lenguaje y a tu diálogo interno
Por ejemplo: en lugar de decirte "No puedo hacer esto" pregúntate "¿Cómo podría hacerlo?" / "No sé cómo actuar" pregúntate "¿Cómo podría aprender lo que necesito para saberlo?"


La sensación de estancamiento o bloqueo es más habitual de lo que pensamos, pero necesita de una actuación pronta y eficaz para resolverla.

Y si no sabes cómo, estoy en liberapsi@gmail.com



Ideales genuinos vs. Ideales falsos




Todo el mundo parece coincidir en que el que una persona, colectivo o sociedad se mueva por ideales que alcanzar es bueno y deseable, pero la luz que desprende el ideal también proyecta sombras a tener en cuenta, porque ¿a qué hacemos referencia cuando hablamos de ideales?

El ideal como representación de un arquetipo son aquellas ideas que tenemos acerca de conceptos absolutos como bondad, justicia, verdad, belleza... y que son reconocidos por cada uno de nosotros porque forman parte de nuestro interior, de lo que somos, tenemos y expresamos. Cuando vivimos en torno a nuestros ideales más profundos tendemos a la excelencia en nuestros actos y el disfrute de nuestro presente. Sin embargo, cuando el ideal hace referencia a una idea que sólo está en nuestro pensamiento fruto de una creencia originada desde fuera de nosotros, nuestra vida se entorpece y nos invade el desánimo. La vida que llevamos y a lo que aspiramos depende en gran medida de si nuestros ideales son genuinos o falsos.

¿Cómo reconocer un ideal genuino? 

- La principal característica de un ideal verdadero es que siempre surge de dentro hacia fuera.

- Es una aspiración que nos impulsa, nos moviliza, nos hace crecer, nos impele a hacer lo que hacemos ahora y nos dirige en pos de la excelencia ( hacer una gran obra con lo que estamos viviendo en el presente en vez de esperar hacer grandes obras en el futuro) expresándonos y viviendo con las cualidades originales que nos constituyen en nuestras circunstancias y realidad concretas.

La aspiración a crecer parte de nuestra posición actual y va hacia adelante. Nos sitúa en el presente (que vivimos y disfrutamos) con las enseñanzas del pasado y construyendo el futuro. Los objetivos que nos planteamos surgen de dentro, de un conocimiento pleno de quien soy y hacia dónde quiero ir, pero son flexibles y provisionales de acuerdo con el fluir de la vida, es decir, modificando el camino, la estrategia, etc. según sea necesario aunque sabiendo hacia dónde quiero llegar. 

- Estos ideales los reconocemos como parte de nosotros, no como algo ajeno o externo a nosotros mismos que tenemos que adquirir.

Ideal falso

- La plenitud que anhelamos está fuera de nosotros, no nos creemos poseedores de las cualidades que deseamos alcanzar.
El "yo ideal" entra en confrontación con nuestra realidad, con nuestro presente, con cualidades y características que no poseemos.

- El ideal que se persigue está lleno de "deberías" ( "debería trabajar en esto o aquello porque es lo deseable", "debería conseguir un mejor puesto", "debería adquirir más patrimonio", "debería tener este o aquel objeto como los demás"....)

- Cuanto más perseguimos ese "yo ideal", más rechazo produce la experiencia presente y más pretendemos cambiarla de manera inmediata, pero para cambiar algo es necesario conocerlo, aceptarlo y entonces modificar lo necesario pero desde dentro de nosotros, desde lo que que queremos y necesitamos; cambiar por cambiar, lo que sea, en función de lo que veo en otros se convierte es un anhelo constante de lo que no somos, no tenemos... lo cual devalúa nuestra realidad presente, lo que somos en relación a lo que creemos que debería ser, y esto nos divide de nosotros mismos enclaustrándonos en la insatisfacción, la amargura y la desconexión.
Cuando nos sentimos divididos es porque sabemos que no estamos haciendo, aspirando, movilizándonos hacia lo que de verdad forma parte de nosotros desde el principio.

Paradójicamente, cuanto más presionados nos sentimos con los "debería" más nos bloqueamos y paralizamos, ya que hay tanta distancia entre el ideal mental que imaginamos y la realidad presente, que acabamos percibiéndolo como una tarea imposible de realizar; la consecuencia que se deriva es la postergación que nos vuelve mentalmente perezosos e inactivos ("Sé que tengo que hacerlo, pero aún no es el momento", "Déjame que lo piense y ya te diré más adelante"...) y el desánimo. 

- Nos empuja a evadirnos en fantasías y vidas ficticias; la realidad no es comprendida, integrada ni aceptada, nada ni nadie es como creo que debería ser por lo tanto me evado.

- Genera rechazo, separación y falta de amor. Quien se aferra a los ideales falsos de los "debería" (esto tiene que ser así y no de otro modo, si no te comportas como considero que deberías no quiero
saber de ti, etc.) no ama a las personas que le rodean por quienes son, sino por lo que hacen o porque se comportan como su falso ideal dice que tienen que comportarse. Esto genera personalidades muy rígidas e inflexibles de las que acabamos alejándonos porque no nos dejan crecer, es difícil mostrase sincero y a gusto con ellas porque parece que siempre nos están juzgando.


Todos llevamos dentro la esencia de quienes somos, el potencial ya desarrollado pero aún no expresado, la plenitud como seres completos.
Despierta, conócete, compréndete y a partir de ahí deja que surjan tus cualidades más profundas, con aquellas que marcarás realmente la diferencia y con lo que aportarás lo mejor de ti sin imposturas ni imitaciones de lo que tú o la sociedad o tu entorno creen que "debería"ser.

Sí crees que puedo ayudarte en esta u otra cuestión, estoy en liberapsi@gmail.com

Gestión por competencias



La gestión por competencias en la empresa es un proceso que permite identificar las capacidades de las personas requeridas para cada puesto de trabajo de manera que se puedan medir de forma objetiva.
El objetivo principal es el de implementar un estilo directivo que permita gestionar los recursos humanos de una manera más integral y efectiva acorde con la estrategia y filosofía de la empresa, y al mismo tiempo asegurar que las personas asignadas a los puestos sean las idóneas para ellos mejorando así el bienestar del empleado y la competitividad de la empresa.

Este tipo de gestión tiene una serie de ventajas tales como:

- La mejora del clima laboral.
- La reducción del absentismo laboral y mejora de la rotación en los puestos.
- El aumento de la efectividad de los empleados.
- El aumento del desempeño general de la organización.

La gestión de competencias dentro de la gestión de Recursos Humanos se aplica a las áreas de:

Selección: obtenemos la identificación de los perfiles para conseguir una mayor adecuación entre persona y puesto.

-Formación y desarrollo: nos permite identificar las necesidades formativas tanto individuales como grupales, de este modo conseguiremos desarrollar y mejorar las competencias para desempeñar con éxito las funciones del puesto requerido.

 -Planes de carrera: identificar las competencias de los empleados facilitará la toma de decisiones en posteriores procesos, ascensos, rotaciones, etc., además de tener en cuenta las aspiraciones futuras de los empleados.

-Política retributiva: para establecer el salario.


En cuanto a los tipos de competencias requeridas destacan:

- Las competencias esenciales: son aquellas competencias requeridas por la organización para alcanzar un desempeño mínimo.

- Las competencias diferenciadoras: son competencias que permiten diferenciar entre los trabajadores con desempeño superior con aquellos que presentan un desempeño medio.

- Las competencias genéricas: son aquellas que se aplican a un amplio conjunto de puestos (como son la capacidad de trabajar en equipo, de planificación, negociación, innovación, etc.)

- Las competencias específicas: aquellas propias de cada puesto de trabajo y que requieren de conocimientos específicos para el mismo.

Para que el trabajador pueda llevar a cabo los comportamientos necesarios en las competencias que conforman el perfil del puesto precisa una serie de componentes tales como:

- Conocimientos.
- Destrezas / Habilidades.
- Intereses / Actitudes / Compromiso.
- Motivación.
- Recursos.

Así mismo, el profesional de Recursos Humanos, para llevar a cabo su labor, deberá poseer una serie de competencias como son, entre otras:

- Credibilidad profesional: que se refleja en generar confianza, ser coherente en sus actuaciones, cumplir con los compromisos, ser preciso en las tareas, tener integridad personal y profesional y poseer un carácter dialogante, además de involucrarse plenamente en el negocio conociendo el producto y analizando la competencia.

- Ejecución operativa: eficacia en la realización de sus funciones con rapidez y efectividad.

- Participación en la estrategia: junto con el equipo directivo, conocer a los empleados y colaboradores, implicándose en la elaboración de la estrategia empresarial de la organización y ayudando a su diferenciación.

- Diseño organizativo y Gestión del talento: realizando un seguimiento de la evolución de los
trabajadores desde su incorporación a la organización, situándolos en los puestos según sus cualidades de manera que se cumplan los objetivos previstos por la empresa, y adaptando la estructura organizacional a las personas y no al contrario.

- Cultura y Gestión del cambio: lo único estable es el cambio en todas las áreas de la vida, más aún en las empresas, pero estos cambios, aunque sean a mejor, no son fáciles de manejar y requieren de alguien capacitado intelectual y emocionalmente para liderarlo.


¿Cómo implementar un modelo de Gestión por Competencias en una organización?

- Detección de problemas / necesidades: En primer lugar se debe realizar un estudio exhaustivo de la realidad y situación actual de la empresa en aspectos como el clima organizacional, los conflictos existentes, las carencias de la organización...

- Análisis de tareas.

- Formación del equipo de trabajo. La dimensión y composición del equipo dependerá del alcance del proyecto. Deberá integrarse por un representante de la dirección,  y por personas capacitadas en técnicas de observación y expertos en la interpretación de comportamientos.

- Informe final y aplicación del modelo.

- Formación y seguimiento: La Dirección de Recursos Humanos en lugar de centrarse exclusivamente en el análisis de costes, llevará a cabo una gestión estratégica en la que los Recursos Humanos juegan un papel primordial en la consecución de los objetivos de la empresa con sus conocimientos,
actitudes y compromiso, y esta, a su vez, trabajará en el bienestar del empleado al situarlo en puestos acordes con sus competencias lo que redundará en un beneficio mutuo a largo plazo.

Como podemos ver, las organizaciones y los profesionales implicados en ellas cada vez más optan por implementar modelos que, además de benéficos económicos persigan el bienestar y la realización personal y profesional de sus empleados.

Si quieres que te ayude en esta u otra cuestión, estoy en liberapsi@gmail.com




Lo que no me mata me hace más fuerte... y más libre



En la vida de todas las personas hay uno o varios momentos que sentimos como un punto de inflexión en nuestra trayectoria vital, un acontecimiento crítico que nos impele a sacar de nosotros una fuerza, valentía o confianza que no creímos tener antes, o que por el contrario, nos acobarda y hace que nos borremos del mundo sin esperanza de recuperación.
Hay momentos en que la vida nos exige un salto al vacío del que no sabemos con certeza si saldremos volando o si acabaremos estrellados contra el suelo. Depende de nosotros enfrentar esa situación y superarla, saltar los baches y rodear los obstáculos, dejarlos atrás en algún momento, pedir la ayuda necesaria y aprovecharla.

Y en relación a estos, hay ciertas ideas que estamos acostumbrados a leer o escuchar a menudo como una retahíla agradable pero de la que no extraemos su verdadero significado hasta que no vivimos algo que hace, por fin, que las comprendamos. Una de ellas es la tan famosa de Nietszche "Lo que no me mata me hace más fuerte".
Lo que no te mata te hace más fuerte porque saca de ti lo que no pensabas que llevabas dentro y que logra salvarte... Y también te hace más libre, infinitamente más libre, porque dejas atrás condicionamientos, creencias, actitudes, expectativas propias o ajenas; porque eliminas lo que no eres tú ni quieres que continúe a tu lado; porque escoges con confianza lo que quieres de ti y de tu vida a partir de ese momento.
Los momentos de soledad, tristeza, miedo, incertidumbre... son los mejores maestros si se saben aprovechar, pero mucho cuidado con ellos porque si los vemos como un castigo o una afrenta personal de la vida o de lo que cada uno crea, resultarán ser parásitos devastadores que se alimentarán de todo lo bueno que hay en nosotros y terminarán por endurecernos, nos volverán cínicos, crueles o poco generosos, y eso no es fortaleza. Por eso, aprende de todo lo que te sucede para ser cada vez mejor, no pierdas tu capacidad de asombro y la admiración por todo lo bello y bueno que te rodea, que nunca estés de vuelta de nada, sino siempre mirando con ojos nuevos, siendo verdaderamente más fuerte y más libre.

¿Cuál fue la circunstancia que te liberó y fortaleció? Cuéntamelo en liberapsi@gmail.com




Leer nos cambia



Para muchas personas uno de los acontecimientos más importantes de su vida fue aprender a leer, y sin embargo, el acto de leer en sí mismo es antinatural y relativamente nuevo en la especie humana, un acto aún no inscrito en nuestros genes.
El cerebro no dispone de un sistema específico para la lectura, sino que utiliza otros que ya existen (como el dedicado a la percepción visual, auditiva o las zonas dedicadas al lenguaje hablado) ya que, en realidad, está preparado para la distracción, para atender a muchos estímulos al mismo tiempo. El hecho de quedarse quieto en un medio en el que acechaban continuamente los peligros (depredadores, inclemencias del tiempo, etc.) no resultaba muy adaptativo para nuestros ancestros. Más adelante el ser capaces de interpretar las pinturas en las cuevas, signos, jeroglíficos, etc. nos dio una forma nueva de entender los sucesos a través del tiempo.
Leer fue durante siglos un privilegio de ciertas élites sociales, y era una actividad que se realizaba en voz alta y para varias personas a la vez, andando el tiempo se transformó en una actividad personal y silenciosa; que los libros son una fuente de enriquecimiento personal y social, que sea capaz de cambiar vidas y destinos se pone de manifiesto históricamente en el hecho de que, en todas las culturas que restringen la libertad y el conocimiento, una de las primeras medidas de control que se toman es la prohibición e incluso la quema de libros. 

Los lectores voraces ya saben de los beneficios de la lectura como el de vivir otras vidas o el poder de desarrollar la imaginación, pero en la actualidad y gracias a la neurociencia podemos afirmar que todo esto es cierto; la lectura cambia literalmente el cerebro no sólo a niveles más externos (corteza), sino a niveles más profundos de la estructura cerebral como el tálamo o el tronco encefálico.
Además, al leer se activan las áreas cerebrales implicadas en la acción con lo cual es como si realmente estuviéramos viviendo las escenas que leemos.

Los beneficios de la lectura son infinitos; con la lectura adquirimos un lenguaje más variado y rico, favorece la concentración, mejora las habilidades comunicativas y la empatía, vivimos situaciones diferentes a las habituales en nuestro entorno con lo que se despierta nuestra capacidad de resolver problemas y de crear recuerdos, además de ser un potente protector de las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson.
Lo más fascinante es que, gracias a la plasticidad y flexibilidad del cerebro, todos estos cambios se producen incluso si se aprende a leer en la edad adulta.

¿No te parece maravilloso el poder de la lectura?
Si quieres contarme todo lo que significa para ti escríbeme a liberapsi@gmail.com




La estrategia: el paso previo a la acción




Tanto como preparación para la vida como una forma de desarrollarte profesionalmente, es necesario disponer de una estrategia previa a la acción; para elaborarla en primer lugar debemos saber quiénes somos y cuál es nuestro lugar en el mundo, tener en cuenta que nada es inamovible y es fundamental nuestra capacidad de aprendizaje y de adaptación. Para ello, es necesario trabajar los siguientes pasos relacionados entre sí:


Tus motivaciones.

¿Para qué actúo? ¿Cuáles son mis objetivos? ¿Me mueve mi ego, mi codicia o además del beneficio económico persigo el bienestar y la felicidad de mis clientes? ¿Me siento ansioso, deprimido, estoy agobiado de problemas o por el contrario me siento sereno y en paz?

Tened en cuenta que no es lo mismo ambición que avaricia. Cuando disfrutas con tu trabajo, tus objetivos son nobles y mantienes tus valores y ética personal el resultado será favorable aunque tarde o sea algo más lento de alcanzar. Recuerda que lo que desde fuera se percibe como un éxito repentino conlleva muchos años de preparación y duro trabajo.


* El momento.

Cada acción tiene su tiempo y su lugar, por eso es importante que tus ideas entren en acción en el momento adecuado. Suele ocurrir que tenemos una idea magnífica que al poner en marcha no tiene una buena acogida o directamente fracasa; esto es porque cuando la idea va por delante de su tiempo no es entendida ni asimilada, y cuando su tiempo ha pasado ya está muy vista o ha envejecido. Sin embargo, una idea a la que le ha llegado el momento propicio y se pone en acción es imparable. Para ello:
- Observa tu entorno y presta atención a las señales. Eso te va a servir para detectar por dónde se mueven los intereses de las personas a las que queremos llegar. Lo que funciona en una época y circunstancia concretas, puede ser perjudicial en otra.

- Utiliza tu intuición

- Planifica. Es cierto que a veces lo importante es dar el primer paso y no quedarnos paralizados analizando, pero también es cierto que empezar sin tener una idea lo más clara posible de hacia dónde nos dirigimos, de qué recursos y herramientas disponemos, qué tiempo es necesario invertir, qué contactos necesito adquirir, en definitiva recoger toda la información posible sobre los pasos a dar, hace más que probable que abandonemos al primer obstáculo.

- Sincroniza tu tiempo con el de los demás. Por ejemplo: Un agente comercial de productos de alimentación sabe perfectamente los mejores horarios para visitar a sus clientes: si es una cafetería evitará ir en las horas punta en que dan los desayunos, si es un restaurante a las horas de las comidas, si es un hotel cuando el responsable de compras pueda dedicarle su atención plenamente, además
sabrá adaptar su horario de visitas al del comercial de la competencia de manera que llegue antes o después que él, según le interese en cada caso.


* Los recursos disponibles.

Independientemente del terreno en el que te muevas el recurso más importante del que dispones eres tú mismo.
Para obtener lo mejor, crecer y llegar a conseguir tus sueños el primer paso y el imprescindible es conocerte a ti mismo; conocer tus puntos fuertes y tus puntos débiles y cambiar las circunstancias necesarias para que esos defectos se conviertan en virtudes y tus virtudes no se vuelvan en tu contra. Por ejemplo, si una de tus virtudes es la empatía y el altruismo, el dedicarte demasiado a los demás y a que éstos consigan sus objetivos puede hacer que te olvides de los tuyos y te estanques.

Aprende de tu experiencia. Somos por lo que hemos vivido; sea buena o mala nuestra experiencia vital nos ha proporcionado un bagaje importante que debemos aprovechar.


Liderazgo

La hermana mayor que se hace cargo de la crianza de sus hermanos; el pequeño comerciante que gestiona su empresa y trata con proveedores, clientes, trabajadores; el estudiante que ejerce de
representante de alumnos; la amiga capaz de hacer que otra empiece a cuidar su salud... hay muchas situaciones cotidianas en las que muchas personas ejercen como líderes sin darse cuenta.
Cualquier persona empática, honesta, creativa, resolutiva, capaz de proponer una dirección, es una buena líder.


Método. Disciplina.

El talento sin trabajo, constancia y disciplina no sirve de nada, tan sólo causa el malestar de quien lo posee que sabe que podría llegar muy lejos, pero que no se pone en marcha, oxidado y cada día que pasa más incapaz de hacerlo. Por el contrario, hay personas menos brillantes, a quienes les cuesta un esfuerzo mayor pero que tienen mentalidad de crecimiento, y llegan a donde quiera que se propongan.

Si eres competente, constante y disciplinado en tu gestión, capaz de orientar la acción, inspiras confianza, tienes el valor de realizar las tareas necesarias para avanzar y tomas decisiones por difíciles que sean, tienes la voluntad para persistir ante los contratiempos y el coraje necesario para resistir y recuperarte en los tiempos difíciles, tu empresa, sea la que sea, llegará a buen puerto contigo al mando.



Estos son los primeros pasos para elaborar una estrategia que lleve tu proyecto al éxito, tanto vital como profesional. Si quieres saber más y cuentas conmigo para ayudarte en el empeño, estoy en liberapsi@gmail.com