"Construye el mundo que quieres desde ti"

Comportamiento no verbal


Más allá de las palabras, de aquello que decimos o que queremos decir de forma consciente, existe un lenguaje no verbal en la comunicación que delata lo que en realidad sentimos en cada momento. Más que un lenguaje se trata de un comportamiento que podemos definir como un conjunto de sistemas de comunicación entre individuos no basado en el lenguaje. Este tipo de comunicación incluiría el comportamiento espacial, el movimiento, los gestos, los cambios en la mirada y en la expresión facial, la apariencia externa y aquellos aspectos no estrictamente lingüísticos del discurso.
Como podemos observar esto incluye una gran cantidad de comportamientos, con lo que se hace difícil de catalogar; aún así, los expertos han establecido cuatro grandes categorías dentro del comportamiento no verbal que son:

- Kinesia:

- Postura corporal: Es la disposición del cuerpo o algunas de sus partes en relación a un punto de referencia. Se trata de una señal importante por lo que tiene de inconsciente en la mayoría de las ocasiones.
La postura varía según nos sintamos más relajados o, por el contrario, tensos. Es mucho menos controlable que el tono de voz o la expresión facial con lo que da mayor información acerca de nuestras emociones. Los expertos indican que cuanto mayor sea la distancia del miembro al cerebro menor control consciente existe con lo que obtenemos más información relevante. Así, por ejemplo, los pies en este caso aportan mucha información que suele pasar desapercibida. Normalmente se dirigen hacia la persona o lugar de preferencia; por ejemplo hacia la puerta de salida o hacia la persona que más nos atrae del grupo.
Las posiciones que denotan calidez y acercamiento incluyen el inclinarse hacia delante, con los brazos y piernas abiertas, las manos extendidas hacia el otro, etc. Apoyarse hacia atrás, entrelazar las manos mientras sostenemos la parte posterior de la cabeza puede reflejar dominación o sorpresa. La timidez se expresa dejando los brazos colgando y la cabeza hundida y/o hacia un lado. Las piernas separadas y los brazos en jarras expresan determinación.

- Orientación del cuerpo: Se puede definir como el ángulo que adoptan las personas unas respecto a otras, tanto de pie como sentadas. Las dos principales son "de cara" (lo presentan personas con una relación jerárquica) o "de lado" (personas con amistad, intimidad o relación de colaboración). Aunque también es necesario tener en cuenta las diferencias culturales al respecto.

- Gestos: este es uno de los aspectos más interesantes y estudiados del comportamiento no verbal de manera que puedan aportar la máxima información sobre su significado, su papel en la interacción y las emociones que muestra. En esta categoría encontramos los gestos convencionales que son gestos que pueden ser directamente traducidos a palabras, como por ejemplo: saludos, movimientos con las manos, etc.

- Expresión facial: El investigador más relevante en esta línea es Ekman que postula que existen seis expresiones faciales universales correspondientes a seis emociones primarias: alegría, ira, miedo, tristeza, sorpresa y asco. Según Ekman, la expresión de alegría consiste en una sonrisa acompañada de una elevación de las mejillas. La expresión de ira sería una aproximación y descenso de las cejas, un retraimiento del párpado superior y elevación del inferior y un estrechamiento de los labios, a veces también se produce una abertura de la boca en la que se pueden observar los dientes apretados. La expresión característica de miedo consiste en una elevación y aproximación de las cejas y apertura de ojos y boca. La de sorpresa es similar a la anterior, pero difieren en que no se aprecia aproximación de las cejas ni alargamiento de las comisuras de los labios. En la expresión de tristeza se observa también una elevación y aproximación de las cejas, pero las comisuras de los labios descienden al tiempo que se eleva la barbilla. La expresión de asco se caracteriza por un arrugamiento de la nariz y un descenso general de la parte inferior de la cara, labio inferior, mandíbula y comisuras de los labios. 
En estos casos es necesario tener en cuenta las diferencias culturales, ya que es el aprendizaje social el encargado de modelar las respuestas a las emociones que expresamos, los estímulos que las provocan y la convención social acerca de cómo las manifestamos. En este control de las emociones, Ekman y Friesen, distinguen las "microexpresiones" o expresiones faciales de muy corta duración destinadas a aumentar, disminuir y disimular la emoción, o aparentar indiferencia ante la misma. 

- La mirada: Es la forma más sutil de lenguaje no verbal y a la vez la que tiene infinidad de funciones. Diversas investigaciones demuestran que el contacto visual no es compatible con el engaño, esto es, que es muy difícil o casi imposible mantener la mirada cuando se está mintiendo.
Las personas que miran directamente son percibidas como más agradables y seguras, aunque si la mirada es persistente y demasiado fija se considera como hostil.

- Utilización y estructuración del espacio personal y social: 

Es lo que se denomina proxémica y surge de los trabajos del antropólogo E. Hall quien se interesó por cómo personas de diferentes culturas organizan y utilizan su microespacio.

- Espacio personal y distancia de interacción social: Tienen mucho que ver en él la situación, el ambiente y la cultura en la que existen grandes diferencias, aunque a nivel general establece:
- Íntima: hasta 45 centímetros, es la distancia apropiada para conversar de forma íntima, discutir o hacer el amor. A esta distancia intervienen además el tacto, el olor, la temperatura corporal, etc.
- Personal, de 45 a 75 centímetros en la fase próxima, y en su fase lejana de 75 a 120 centímetros, la distancia adecuada para tratar temas personales.
-  Social: Corresponde a las conversaciones formales; en torno a 1,20/2 metros. 
- Pública: Más de 4 metros. La distancia adecuada para pronunciar discursos y conversaciones formales.

- Conducta territorial humana: Cómo se agrupan los distintos miembros de las sociedades en su evolución histórica y las relaciones que se generan según la distancia, intereses comunes, número de personas agrupadas, relación entre ellas, etc. 

- Paralingüística: 

- Tono: se utiliza principalmente para comunicar emociones y sentimientos. En las conversaciones y discursos, variar la entonación hace que percibamos a quien habla como más dinámica y extrovertida, mientras que un tono monótono aburre y hace que desconectemos de lo que nos dicen. 

- Velocidad: Cuando hablamos demasiado rápido es posible que no lleguen a entender lo que tratamos de comunicar y si por el contrario lo hacemos con demasiada lentitud podemos aburrir. 

- Volumen de la voz: Hablar con un volumen alto denota seguridad y confianza, aunque si lo hacemos demasiado fuerte puede provocar malestar en quien nos escucha; también expresa ira o enfado. Hablar demasiado bajo hace que perdamos el interés por lo que se nos cuenta. 

 - Fluidez: Las vacilaciones, tartamudeos, repetición excesiva de palabras, etc. causan sensación de inseguridad e interrumpen la conversación. 

- Aspectos olfativos y cutáneos. Imagen personal:

Las técnicas estéticas y médicas en la actualidad permiten modificar mucho el aspecto exterior de una persona de manera que se sienta más a gusto o identificada con quien realmente es. La ropa y los complementos desempeñan un papel importante en la impresión que causamos en los demás y en la idea que éstos se forman de nosotros. La apariencia física es lo primero que los demás ven en nosotros y aunque el atractivo físico puede ser un elemento importante para un primer acercamiento, a la hora de establecer una relación más duradera o de tipo profesional, deja de tener peso para centrarse en otros aspectos más relevantes. 
Cada persona, además, por el tipo de piel, alimentación, productos de higiene y cosmética utilizados, desprendemos un olor característico y personal que tiene una gran importancia a la hora de interaccionar con los demás.

Sin embargo, y con todo lo dicho anteriormente, no podemos pensar que solo con ver los gestos, miradas, etc. de una persona sabemos qué siente y piensa. Es necesario un conocimiento más exhaustivo y sobre todo, tener en cuenta el contexto social y cultural.

Si te interesa trabajar la comunicación tanto verbal como no verbal o cualquier otra cuestión que te preocupe ya sabes que estoy en liberapsi@gmail.com



De los trabajos de Ekman, Friesen, Loeches, Caballo, Ricci, Cortesi, et als.


En la biblioteca


Los libros son ventanas que nos abren a otros pensamientos, vivencias, formas de mirar y entender el mundo, y en este blog son la base fundamental para la creación de entradas, frases inspiradoras y mil cosas más, por eso, estrenamos sección en la que os iré presentando obras que han sido impulso y fuente de conocimiento, obras eclécticas tales como ensayos, autobiografías, novela, magia incluso, porque lo que hoy es ciencia hubo un tiempo en que fue considerado magia, y que abordan temas complejos de una manera sencilla y asequible para todos aquellos que quieran adentrarse en ellas. Todas relacionadas con los temas que tratamos aquí, Psicología, Filosofía, Antropología, Neurociencias, Crecimiento personal... Son muchos, muchísimos y quisiera que fueran muchos más, por eso, en este espacio que compartimos, os invito a que me recomendéis libros y autores que os hayan ayudado a da ese paso importante en vuestra vida u os haya servido de inspiración para añadirlos en las próximas entradas; me encantará recibirlos en liberapsi@gmail.com. 

En esta ocasión comenzamos con:

"Vivir, pensar, mirar" de Siri Hustvedt. Cómo la forma en que miramos, cómo percibimos y entendemos lo que nos rodea nos hace entender y vivir de múltiples manera. A la experiencia personal de la autora añaden obras literarias contemporáneas y clásicas, obras de arte, música, ciencia... Una de las voces más fascinantes del pensamiento y la narrativa actual.

"Neurofilosofía práctica " edición de Adela Cortina.  ¿Pueden las neurociencias, tan en boga en la actualidad, ir de la mano de la filosofía para apoyarse y complementarse la una a la otra? En esta obra se aborda el eterno dilema cerebro/mente desde perspectivas tan interesantes como: Neurofilosofía, neuromarketing, neuropolítica o neuroreligión.

"Una tierra nueva" de Eckhart Tolle. Una reflexión sobre el despertar de la conciencia humana y la necesidad de un propósito vital dentro del cual está el cuidado de nuestro planeta y la creación de un mundo nuevo. Una obra rica y profunda en su planteamiento y desarrollo.

"Mindfulness para la felicidad" de Ruth A. Baer. Una obra cálida y sencilla que es a la vez una herramienta muy completa para emprender esta filosofía de vida y camino de autoconocimiento.

"El límite" y "Más allá del túnel" de José Miguel Gaona. Una investigación exhaustiva y profunda sobre la consciencia, el cerebro y las experiencias cercanas a la muerte.

"En los oscuros lugares del saber" de Peter Kingsley. Las raíces filosóficas y místicas del Mediterráneo desde un punto de vista apenas percibido con anterioridad; como punto de partida del pensamiento del autor un poema de la antigüedad.

"Recuerdos, sueños, pensamientos"  autobiografía de Carl Jung. Para entender la obra de los grandes autores es interesante adentrarnos en lo que fue su personalidad y su vida. La autobiografía de una de los grandes referentes de la Psicologia os asombrará, sobre todo, por sus descubrimientos personales.

"Filosofía perenne" de Aldous Huxley. Un recorrido iluminador de todas las tradiciones espirituales, religiosas y filosóficas en busca de la espiritualidad única fruto de lo que en todas es idéntico y universal.

"Magos y místicos del Tíbet" de Alexandra David-Neel. Fenómenos producidos por la mente entrenada de los monjes tibetanos y que en la actualidad estudia la ciencia, como los "tulpa" o la resistencia al frío extremo, ya los describió con detalle en esta novela autobiográfica ésta intrépida mujer que a los 43 años abandonó su vida acomodada para, en solitario, conocer el mundo y a través de él a sí misma.

"Viaje a Itxlán" de Carlos Castaneda. La sabiduría de los indios yaqui, estados alterados de conciencia, visión espiritual y naturaleza en una obra tan interesante como reveladora.







Ni aburrido ni quemado en el trabajo: equilibrio




El "Síndrome Burnout" (quemado, fundido) es un tipo de estrés específico del ámbito laboral que se caracteriza por un estado de agotamiento físico, mental y emocional paulatino que acaba volviéndose crónico. Se trata de un proceso en el que las personas pasan desde un claro desinterés por las tareas desempeñadas, pierden el sentido de la responsabilidad y a la larga pueden incluso llegar hasta sufrir una profunda depresión. Se da con mayor frecuencia en profesiones vocacionales y relacionadas con el cuidado de otros (docencia, medicina, enfermería...) aunque también se observa con muchísima frecuencia en actividades tales como agentes comerciales, consultores, vendedores e incluso en amas de casa.  

¿Cuáles son las causas? 

- Inadecuada organización del trabajo: excesiva carga de responsabilidades, falta de control y autonomía respecto al mismo, falta de tiempo para las tareas, monotonía y excesiva burocratización. 

- Expectativas elevadas y/o poco claras respecto al trabajo a desarrollar

- Características personales: así las personas que se identifican demasiado con su trabajo y no hacen una adecuada separación de este con su vida personal o aquellas que necesitan sentirse imprescindibles, tienen más riesgo de sufrirlo. 

- Falta de apoyo social.


Características y consecuencias principales del "Burnout"

- Agotamiento: El desgaste que sufre la persona le lleva a una falta de energía tanto a nivel físico, como mental y emocional. 

- Desmotivación.

- Falta de energía y como consecuencia de ello, menor rendimiento.

- A nivel cognitivo se puede experimentar fallos de memoria, incapacidad para aprendizajes nuevos, pérdida de concentración...

- Alteraciones psicosomáticas como migrañas, dolores de cabeza, problemas gastrointestinales, alteración en el deseo sexual, mayor riesgo de sufrir obesidad, mareos, alteraciones de los ciclos del sueño, etc.

- Falta de realización personal: las expectativas que se tenían al comenzar la carrera profesional se ven frustradas con lo que se llega a pensar que se ha perdido un tiempo muy valioso de la vida en nada y como consecuencia la autoestima del trabajador se ve afectada.

- Deshumanización: Se deja de tener un buen concepto de los usuarios, clientes, pacientes, etc. Aumenta la irritabilidad ante el contacto y se endurece el trato hacia ellos. 

- Riesgo de consumo de sustancias como alcohol y drogas.

- Disminución de la actividad del sistema inmunológico.

- Riesgo de sufrir depresión e incluso tener ideas de suicidio.  





En los últimos años, los expertos en salud laboral están advirtiendo de otro fenómeno que repercute negativamente en el bienestar de muchos empleados, el “Síndrome Boreout”. Este síndrome es todo lo contrario a “estar quemado”, y se caracteriza por un aburrimiento crónico en el desempeño del trabajo. El "Burnout" y el "Boreout" son extremos opuestos de un continuo, pero ambos son igual de perjudiciales para la salud de los trabajadores.

Seguro que la mayoría de vosotros ha oído hablar del “presentismo laboral”. Pese a que muchos puedan pensar que simplemente permanecer en el puesto sin hacer nada en el trabajo es lo mejor a lo que pueden aspirar, la realidad es totalmente distinta: la obligación de estar en el trabajo durante horas sin saber qué hacer, matar el tiempo revisando una y otra vez correos, las redes sociales o hablar por whatshapp es una situación que desmotiva enormemente. El denominado estado de flujo precisamente donde se da con mayor frecuencia es durante el desempeño del trabajo.
Diversos estudios realizados demuestran que la mayoría de las personas se aburre en su trabajo a diario, no lo siente como un reto, no se sienten involucrados en él ni se sienten parte de la empresa, de sus éxitos o fracasos.

Características principales que presentan las personas afectadas:

- Sienten que sus capacidades y conocimientos se infravaloran en el puesto desempeñado donde no puede dar lo máximo de sí mismo, todo lo que podría, sino que se limita a realizar tareas repetitivas y monótonas, la mayoría de las veces sin sentido. 

- Aburrimiento, definido como un estado anímico de desgana, apatía y duda porque el empleado no sabe que hacer durante el día.

- Falta de identificación con el trabajo y como consecuencia poca implicación personal con la empresa.

Causas que propician el "boreout"

- Cumplimiento de labores por debajo de las capacidades del empleado.

- El trabajador se encuentra en un empleo que no le produce una gran motivación o las expectativas que tiene respecto al mismo difieren del puesto que ocupa o la labor que desempeña.

- El que no haya una definición clara acerca de las funciones del puesto o una falta de planificación al respecto puede llevar a no tener claro qué se espera del trabajador.

- Las mejores condiciones, las tareas más motivadoras, etc. son acaparadas por los directivos o empleados de más antigüedad dejando al resto las condiciones peores y las tareas repetitivas que no hacen más que mermar el entusiasmo y las capacidades de los trabajadores.

- Realización de tareas monótonas todos los días durante muchas horas seguidas.

- La estructura organizativa o el estilo de liderazgo que impide a los trabajadores participar o desarrollar su potencial dentro de la empresa.

- La imposibilidad de ascenso o expectativas de mejora y crecimiento dentro de la empresa, aumento del salario, falta de estimulación o reconocimiento por parte de sus superiores, hace que el personal no asocie el esfuerzo con los resultados con lo que a la larga puede llegar a sufrir indefensión aprendida.

- Sobrecualificación en conocimientos o experiencia para un puesto de trabajo, lo que puede conducir a una insatisfacción laboral.


Puede prevenirse al: 

- Mejorar el clima laboral promoviendo el trabajo en equipo.

- Aumentar el grado de autonomía y control del propio trabajador.

- Definir claramente las funciones y el rol de cada trabajador en la empresa y los puestos.

- Establecer líneas claras de autoridad y responsabilidades.

- Facilitar los recursos necesarios para el correcto desarrollo de la actividad.

- Establecer programas dirigidos a la adquisición y destreza en la mejora del control emocional y la resolución de problemas.

- Mejorar  la comunicación de manera que sea bidireccional, promoviendo así la participación de los trabajadores en la organización.

- Flexibilizar horarios; este es un factor importante que ayuda a que los propios trabajadores organicen su tiempo en función de las prioridades de las tareas diferenciando lo urgente de lo importante.

Aunque pueda parecer que el empleado que sufre "boreout" es perezoso, en realidad se trata de un claro fracaso en la política de recursos humanos de la empresa que es necesario analizar y solucionar. En este sentido las funciones de liderazgo y las buenas prácticas previas en la gestión y selección del personal tienen aquí gran importancia. Cuando hacemos referencia a un proceso de selección correcto, hablamos de un proceso que tiene en cuenta tanto las necesidades del puesto de trabajo, las necesidades del trabajador y las necesidades de la organización.
La motivación y la influencia positiva en el trabajador es una garantía a largo plazo de éxito tanto personal como de la empresa.


Todas las personas formamos parte de un sistema que si funciona de forma correcta es una simbiosis que favorece a todas y cada una de las partes. Cuidar el entorno laboral en el que pasamos una gran cantidad de tiempo de nuestra vida no es cuestión baladí, sino algo a tener muy en cuenta y en lo que invertir un esfuerzo constante en todos los niveles.

Para ayudarte en este y otros temas puedes encontrarme en liberapsi@gmail.com


Miedo a hablar en público: conocerlo para perderlo



Presentar un trabajo en clase, defender una oposición ante un tribunal, dar una charla o conferencia, tratar una cuestión comercial, acudir a una entrevista de trabajo, tratar un tema que nos preocupa ante los vecinos de nuestra comunidad o declamar en un recital poético, son situaciones que a muchas personas les generan un miedo al que no saben sobreponerse y les paraliza, impidiéndoles un adecuado desarrollo de sus capacidades e incluso les supone un grave deterioro tanto a nivel personal, académico como profesional.

¿Qué siente alguien que teme hablar en público?

- Síntomas físicos como: excesiva sudoración, temblores, malestar en el estómago, le falta la respiración, nota cómo se ruboriza, experimenta la sensación de que los demás notan que está muy nervioso. 
- Piensa que se va a quedar en blanco. 
- Uno de los factores que más afectan a quienes tienen miedo a hablar en público, es el hecho de que experimentan ansiedad anticipatoria, es decir, imaginan durante horas o días antes de la situación concreta su mala actuación y su miedo ante los demás.
- Como resultado, la mayoría de las veces evitarán hablar en público con lo que su miedo seguirá creciendo y sus oportunidades de mejora decrecerán.

Nuestra mente es muy poderosa y nuestros pensamientos no cesan; es nuestro diálogo interno el que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros o, por el contrario, el que nos paraliza.

Los pensamientos y actitudes que más a menudo intervienen en el miedo a hablar en público son:

- Anticipación de los resultados negativos: "me equivocaré y haré el ridículo", "no me acordaré de nada", "no me harán ni caso"...

- Excesiva preocupación por las reacciones físicas: se tiende a estar excesivamente pendiente de si nos sudan las manos, o si nos ruborizamos o trabamos al hablar, con lo que será más probable que esto suceda y, además, no prestemos la atención necesaria al tema a tratar en cuestión.

- Comparación negativa: a veces, tener un modelo al que admirar y que nos inspira es beneficioso en cuanto que nos ayuda a conocer qué cualidades queremos tener en nosotros, sin embargo, si nos comparamos a peor y no vemos el proceso si no solo el resultado obtenido por la persona admirada, entonces, será una influencia negativa; "nunca hablaré tan bien", "nunca podré llegar hasta ahí"

- Generalización de las equivocaciones: uno de los rasgos comunes a las personas con miedo a hablar en público es este; pensar que el error de una ocasión es un fracaso en todas las áreas de la vida, siempre: "todo lo hago mal", "no soy capaz de hacer nada en condiciones".

- Infravalorar los propios logros: no reconocen sus fortalezas ni avances, ni son capaces de aceptar cumplidos o recibir elogios de los demás por no considerarse suficientemente buenos.

¿Cuál es el origen de este miedo?

- Sobreprotección: hay padres que evitan a sus hijos cualquier situación que les suponga el más mínimo malestar. Esto, a la larga, evita que los niños crezcan desarrollando sus potencialidades y enfrentando aquello que temen, volviéndose, por el contrario, asustadizos y temerosos de todo lo que no les resulte fácil o cómodo de afrontar de primeras. 

- Timidez: esta es la base fundamental en muchas personas que muestran miedo a hablar en público. Normalmente estas personas rehúyen cualquier contacto o exposición de sí mismos ante los demás por miedo a hacer el ridículo o por temor a no mostrar la imagen de sí mismo que realmente quisiera. 

- Perfeccionismo: si lo que hago no es perfecto, entonces mejor no lo hago; esta es la trampa a la que nos lleva el perfeccionismo. Nada puede ser perfecto, sin embargo, todo puede mejorarse con la preparación y la práctica.

- Miedo a la crítica: sentirnos juzgados por los demás siempre nos hace sentir vulnerables, sobre todo, si se viven las críticas como un ataque personal y no como dirigidas a los argumentos que presentamos.

- Experiencias negativas previas y, sobre todo, falta de práctica.


Hablar con seguridad y confianza en público no es una capacidad heredada que se tiene o no, sino que puede lograrse:

- Conociendo y llevando a la práctica las estrategias y técnicas destinadas a hablar en público que nos darán la confianza necesaria.

- Conociendo el mecanismo del miedo: cómo actúa en nuestro organismo, saber reconocerlo en nosotros y afrontar sus síntomas.

- Preparación y conocimientos. Preparar el tema a tratar en la presentación pública de forma concienzuda. Improvisar es sencillo y útil cuando se conoce el tema de forma exhaustiva, cuando no se sabe o se sabe poco de algo, es difícil vincularlo a otros temas o situaciones, poner ejemplos imprevistos, etc. Cuanto más se conoce un tema más fácil resulta explicarlo a los demás de forma clara y sencilla; todos hemos leído a autores o escuchado conferenciantes que a quienes no se les entendía su mensaje porque parecía que ni ellos mismos sabían qué decir ni cómo. Cuanto más maestría se tiene, más sencilla resulta la transmisión de ese conocimiento. 

Saber comunicarnos y hacerlo con eficacia, como casi todo, puede aprenderse y hace que podamos aprovechar cada oportunidad que se nos presenta; y el miedo, en muchas de sus facetas, podemos perderlo a veces tan solo con enfrentarlo.

Para esto y cualquier otra cuestión ya sabes que estoy en liberapsi@gmail.com

Si lo necesitas o te interesa en breve iniciaré talleres en modalidad online y presencial sobre técnicas y estrategias para hablar en público.

Liderazgo en la empresa: transformar el trabajo en trabajo con sentido




El liderazgo representa en las organizaciones un elemento fundamental para guiar y motivar a las personas tanto hacia el cumplimiento de los objetivos propuestos para la empresa como hacia su propio crecimiento como profesional. Pero, ¿qué implica el liderazgo? ¿Es lo mismo liderar que dirigir? 

Mientras que la dirección representa a la autoridad institucional y supone un cargo que a menudo está muy alejado de la realidad diaria del trabajador, el liderazgo representa la autoridad informal y produce los verdaderos cambios en las organizaciones, ya que desde esta posición se proyecta una visión y unas estrategias de trabajo, se desarrollan los equipos, se motiva y apoya.
El liderazgo se considera un proceso a través del cual se tratan de lograr resultados tales como:

- Colaborar para alcanzar los objetivos de la organización y de los profesionales implicados.
- Facilitar un ambiente en el que se activen, se desarrollen y evolucionen los talentos y habilidades de cada persona.
- Fomentar las relaciones de trabajo que facilite la consecución de objetivos.
- Gestionar los recursos humanos y materiales, y mejorarlos.

Trabajar desde el liderazgo implica trabajar para lograr el incremento de las capacidades de los empleados para la toma de decisiones, resolución de problemas, tolerancia a la frustración, colaboración, etc.

Para ser un buen líder capaz de transformar se necesita: 

- Carisma. Capacidad para transmitir confianza y respeto. Cuando nos comportamos de forma ética, coherente y honesta nos ganamos el respeto por quienes somos y actuamos, no por el cargo que desempeñamos, y logramos convertirnos en un ejemplo para los demás.

- Orientación hacia las personas. Empatía. Consideración personal de cada miembro del equipo, demostrándole su importancia como persona y trabajador.

- Estimulación intelectual. El conocimiento es la base sobre la que se asienta un buen líder que incite a la búsqueda y la mejora constante de sus empleados.

- Inspiración. Eficacia en el desempeño de su labor. Generar una influencia tanto racional como emocional que ayude a resolver problemas y situaciones de distintas formas a las habituales.

- Tolerancia psicológica. Autocontrol. Ser conscientes de que todos nos equivocamos y por ello, utilizar el sentido del humor para resolver conflictos en la medida de lo posible, de manera que no se enrarezca la atmósfera ni se cree un clima de desconfianza o drama superfluo.

- Participación. Crear las condiciones para facilitar la comunicación bidireccional, facilitar el consenso y la aportación personal de cada miembro del equipo.

Otro factor importante a tener en cuenta en los últimos tiempos es, que más que un buen salario, las personas buscan trabajos que les den sentido, un propósito y esté acorde a sus valores de vida. Aunque el dinero es un factor muy importante a la hora de buscar trabajo, lo descrito anteriormente es lo que determina en mayor o menor medida su compromiso con la empresa, su rendimiento y su 
permanencia en ella a largo plazo. Las personas que sienten que su trabajo tiene un sentido más allá 
del económico, sienten más bienestar, gozan de mejor salud física y mental, y superan con mayor rapidez y facilidad los contratiempos; en definitiva, tienen más probabilidades de crecer y prosperar con lo que también las empresas con un propósito y un sentido más definido y sólido tiene un mayor rendimiento financiero que el resto, y una mayor estabilidad a largo plazo.
Es, por tanto, en hacer entender a sus empleados por qué es importante y valioso su trabajo donde el líder desempeña un papel más importante y tiene un impacto más fuerte en el rendimiento del equipo. 

Las características de la personalidad que determinan el liderazgo para lograr que los trabajos de otras personas adquieran mayor sentido son:

- Curiosidad: las personas tienden a experimentar el trabajo como algo significativo cuando sienten que contribuyen a crear algo nuevo, sobre todo cuando se sienten capaces de explorar, conectar y tener un impacto. Los líderes curiosos ayudan a las personas a encontrar significado en el trabajo al explorar, preguntar e involucrarlas en ideas y planes futuros.

- Plantean desafíos nuevos. Uno de los retos a los que deben enfrentarse las organizaciones es la inercia y el estancamiento que siguen al éxito. Diversos estudios afirman que las personas optimistas que esperan obtener buenos resultados no se esfuerzan tanto como aquellas que consideran la posibilidad de fracasar. Los líderes que impulsan a sus equipos a mejorar los logros ya conseguidos dan un sentido más profundo al trabajo y logran que los empleados sientan que progresan, se reinventan y crecen, con lo que la experiencia laboral es más significativa y beneficiosa para todos los implicados en la organización.

- Valores y cultura. Muchas investigaciones realizadas llegan a la conclusión de que las personas que alinean sus valores con el trabajo que desempeñan, logran resultados más valiosos. Es por esto que muchos líderes no contratan a los mejores, sino que buscan a personas que por sus valores y cultura encajen mejor en la organización. Los valores son nuestra brújula interna, lo que nos mueve en la vida y lo que otorga un significado a nuestro mundo.

- Confianza. La mayoría de las personas soporta mal estar continuamente controlada en su trabajo. El tipo de jefe controlador no deja que el trabajador se sienta plenamente realizado ni con poder dentro
del desempeño de su labor. Esto les hace sentir irrelevantes con lo que la ilusión y motivación decaen. Por el contrario, los líderes que confían en las personas que le rodean les dan el espacio necesario para su desarrollo y crecimiento. Les hace convertirse en los artesanos de sus propios trabajos (lo que se ha denominado como “job crafting”) de forma que los personalizan con lo que les otorga un sentido pleno para ellos que repercute positivamente en la organización.

Como podemos observar el liderazgo transformacional es fundamental para el buen funcionamiento de la organización y el empoderamiento de sus empleados, para que puedan desarrollar, crecer y evolucionar ambos su máximo potencial. En definitiva, los logros financieros y la expansión de una empresa no tiene por qué ser incompatible con el cuidado hacia sus empleados, más bien resulta todo lo contrario. 

¿Qué piensas tú al respecto? ¿Cómo ejerces el liderazgo en tu empresa o cómo es el líder con el que trabajas? Cuéntamelo en liberapsi@gmail.com

Oscurecer al que destaca: Síndrome de Procusto




En una sociedad en la que se nos exige excelencia, originalidad, eficiencia, etc. en casi todos los ámbitos de la vida, también es cierto que cada vez más se tiende a fomentar la uniformidad, de manera que quien posee un talento con el que destaca sobre el resto suele ser oscurecido o directamente despreciado.

A la tendencia de algunas personas, empresas o incluso sociedades de rechazar a aquellos con características diferentes a las consideradas habituales se le denomina síndrome de Procusto; se intenta mantener una uniformidad constante en la que las divergencias no tienen lugar y pueden llegar a ser hasta castigadas.
Esto es debido al miedo que se siente ante lo diferente, ya que se piensa que quien destaca en algún talento o habilidad amenaza la propia posición.
A las personas que destacan se les ignoran sus ideas e infravalora su creatividad, se les intenta mantener dentro de unos límites desde los que no sobrepasen a los que les rodean o sus superiores, y aunque el contacto puede llegar a ser correcto y se tratan de evitar los conflictos directos con la persona en cuestión, las relaciones tienden a deteriorarse con el tiempo.

El mito de Procusto

El nombre de este síndrome proviene del mito griego de Procusto, al que también se le conocía como Damastes, uno de los hijos del dios Poseidón. Solía acoger en su hogar a los viajeros que llamaban a su puerta dispensándoles su hospitalidad ofreciéndoles alojamiento en su casa. 
Sin embargo, cuando los invitados dormían, Procusto los amordazaba y medía para comprobar que su tamaño coincidiera exactamente con el de la cama de hierro en la que les acostaba. En caso de que la persona en cuestión sobrepasara el tamaño de la cama, Procusto les cortaba los miembros que sobresalían de ella; si por el contrario eran más pequeños, les rompía los huesos con el fin de estirarlos, de esta manera lograba que sus visitantes se ajustaran siempre a las medidas de su lecho.
Esta práctica terrible llegaría a su fin con la llegada de Teseo; este, con la astucia que lo caracterizaba, le propuso comprobar si el mismo Procusto se ajustaba a su cama, al ver que era mayor le impuso su propio castigo, cortándole además la cabeza y acabando con él.

Este mito no refleja más que la obsesión por la uniformidad, así como la aparente amabilidad con que las personas se muestran al principio de la relación y cómo deriva posteriormente en hostilidad.

¿Qué tipo de personas lo manifiestan?

Generalmente, el síndrome de Procusto se da en personas con:
- Alto nivel de frustración.
- Poco autocontrol.
- Baja o lábil autoestima. También sucede el caso contrario, personas con una autoestima exagerada que sientan aversión hacia aquellas personas a las que perciben como superiores a ellas mismas.
- Dudas constantes sobre sus habilidades y/o capacidades. 

Quien muestra esta actitud lo hace tanto de manera consciente como inconsciente y puede observarse en cualquier entorno; puede tener graves efectos tanto en la persona que destaca como en el ámbito general en que se da. 

-  Ámbito académico
Quien sobresale es muchas veces mal considerado, tanto por algunos de sus compañeros como a veces por los propios docentes (aquellos inseguros de su saber o temerosos de perder su prestigio). 
En la infancia es posible observar cómo muchos niños con altas capacidades se esfuerzan por obtener calificaciones dentro de la media, no llegando a alcanzar su máximo potencial de aprendizaje; esto se da especialmente en el caso de las niñas.

-  Ámbito laboral
Es el ámbito en que esta situación puede resultar más evidente, sobre todo en el sector empresarial, debido a la enorme competitividad existente tanto en los mercados como en la propia competencia y preparación de los aspirantes a los puestos. 
En este ámbito se intenta que la persona que sobresale no lo haga, despreciando sus aportaciones o apropiándose de ellas, estableciendo un excesivo control sobre la persona y llegando incluso a desacreditarlo en su trabajo y vida personal. En estos casos las personas responsables de las contrataciones suelen elegir a personas más sumisas o fácilmente dominables que no les supongan una amenaza. 
En las empresas, el síndrome de Procusto supone dificultar el trabajo en equipo y el ambiente general, no propicia la expansión de las potencialidades de sus trabajadores además de perjudicar su salud. 
A la larga, jefes así evitan que la empresa alcance la excelencia personal y profesional. 

- Ámbito personal
El síndrome de Procusto no solo se limita al ambiente profesional o académico, sino que también puede extenderse a lo personal. En estos casos, familia, amigos o parejas son criticados constantemente, y el fracaso o malestar sufrido por la persona que destaca llega a provocar la alegría del resto, mientras que la superación y el éxito (entendido en cualquiera de sus acepciones o valores personales) provocan recelos y envidias. 

Las personas que por cualquier causa se ven relacionadas con aquellas afectadas por el síndrome de Procusto, si consiguen ser calladas para no mostrar sus habilidades y destrezas, dejarán de interesarse por mejorar llegando a convertirse en los mediocres que los demás quieren que sea.
Es una situación muy triste ya que, tanto la persona con síndrome de Procusto como la víctima, se verán afectadas generando mucho sufrimiento e infelicidad en la relación de ambos.

Las personas más exitosas y sabias saben que para superarse en cualquier faceta de la vida, es necesario rodearse de personas mejores que uno mismo. Solo de esta manera alcanzaremos nuestra mejor versión y podremos dar lo más valioso de nosotros mismos. 

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Carpe Diem


Vive el momento. El pasado ya no existe, el futuro no ha llegado, solo tienes el momento presente. El tiempo huye. Carpe Diem... Refranes, máximas, citas, incluso el espejo cada mañana nos recuerda el paso del tiempo y todo lo que tenemos y queremos hacer para aprovecharlo.

Estamos deseando que lleguen las vacaciones, el fin de semana, los días de fiesta para hacer todo aquello que en el transcurrir cotidiano de las horas no podemos. El tiempo dedicado al ocio y las vacaciones son una conquista reciente; obreros, artesanos, campesinos, trabajadores en las fábricas no disponían de un tiempo de disfrute, de contemplar, de no hacer nada, del que sí gozaban las clases privilegiadas; la pereza no estaba permitida y en las ciudades el día se mezclaba con la noche realizando una tarea tras otra. Apenas sí se tenía tiempo para nada, y, sin embargo, tiempo era lo necesario para contemplar las estrellas y llegar a predecir sus movimientos, tiempo era lo necesario para conocer los ciclos de la naturaleza y saber cuándo sembrar y cuándo cosechar, tiempo necesitaban los marinos para leer en el horizonte la tormenta en alta mar, tiempo es lo que se necesita para crear una obra madura y genial. Tiempo.

La necesidad de trabajar y producir para ganar cuanto más dinero mejor, ha sido un imperativo que muchas personas aplicaban en su vida, llegando incluso a convertirse en adictas al trabajo. Otras muchas personas no se sienten útiles si no hacen cosas continuamente.  Con la incorporación reciente a nuestra sociedad de filosofías orientales, estilos de vida centrados en lo lento y sencillo, la vuelta a los entornos rurales y la recuperación de oficios antiguos con tecnología nueva o las técnicas que ayudan a la gestión y organización del tiempo, parece que empezamos a ser conscientes de lo verdaderamente importante que es.

Y, sin embargo, también existe un reverso de la moneda, en el que se entiende el Carpe Diem ("Cosecha el día") como la excusa perfecta para no hacer nada y vivir literalmente como si se fuera a morir mañana, solo que mañana llega y nos encontramos las manos vacías porque no hemos construido nada; hay quien se aburre y necesita continuamente del entretenimiento banal para "matar el tiempo" en espera de... ¿de qué?

Al contrario de lo expuesto arriba, la filosofía del Carpe Diem se fundamenta en sacar el máximo jugo de la vida, en la concentración plena, en prestar atención a lo que se está viviendo en cada momento, en no dejar para mañana lo que puede hacerse hoy con su correspondiente aprendizaje.  La distracción sin sentido, la preocupación por lo pasado o la ansiedad por lo que sucederá no tienen
cabida en esta forma de entender la vida.
Ser consciente del propio tiempo. Disfrutar, trabajar, aprender, descansar, contemplar... todo eso es la vida. Los grandes momentos y los pequeños, en toda su plenitud. Saborear un café lentamente, levantarte media hora antes para contemplar el amanecer, respirar el aroma de la tierra tras la lluvia, reír con amigos, leer ese libro que lleva meses en la mesilla esperando a que lo abras, celebrar todo lo bueno que tienes... y trabajar día a día por el gran sueño de tu vida. Construir el futuro desde el presente. Vivir cada instante antes de que se escape.
Todo disfrute y aprendizaje cabe en un día.

Por si os apetece leerlo, os dejo el poema de Walt Whitman,"Carpe Diem", que, creo, es de los que mejor reflejan esta máxima clásica.
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"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo
extraordinario.
No dejes de creer que las palabras
y las poesías, sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa
y tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque sólo en sueños puede ser libre el Hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes, huye...
"Emito mis alaridos por los tejados
de este mundo",dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples,
se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas.
No traiciones tus creencias
porque no podemos remar en contra de nosotros mismos:
eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron,
de nuestros "Poetas Muertos",
te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros:
los "Poetas Vivos".
No permitas que la vida te pase a ti
sin que la vivas ..."