"HAZ DE TU EXISTENCIA UNA OBRA DE ARTE"

Retomar el presente





El pasado ya no existe y el futuro no ha llegado, sólo disponemos del hoy.
Vivir el presente porque es el instante en el que estamos, porque a partir de los pasos que damos en este momento concreto, con las enseñanzas de ayer, es como estamos construyendo los días venideros. 
Porque como su propio nombre indica, el presente es un regalo que se nos ofrece y que debemos aprovechar intensamente.

El camino sólo podemos recorrerlo aquí y ahora.
Arrepentirnos de lo que no hicimos cuando tuvimos oportunidad o tratar de adivinar las opciones futuras que aparecerán en nuestro horizonte no sólo es algo irreal sino inútil, no nos lleva a ninguna parte, sólo agota nuestra energía y nos llena de dudas y miedos o de falsas esperanzas.

Centrarse en vivir el presente no es algo fácil y requiere un cambio en nuestra forma de pensar. Es casi un hábito vivir alejados del hoy, centrarnos en el futuro preocupándonos por situaciones que podrán o no suceder, o vivir en el pasado, recordando una y otra vez las oportunidades perdidas o las vivencias felices sin ser capaces de soltar el ancla que los retienen en un tiempo que ya no existe.                                  
La clave está en aprender de los errores del pasado y no tener miedo del futuro.

Otra forma de interpretar este vivir el presente, de forma errónea, es eludir cualquier tipo de responsabilidad  o compromiso y dedicarlo al pasatiempo vacío que sólo aporta la distracción inmediata. Es una opción desde luego, sin embargo, ten en cuenta que hoy es el mejor día para hacer lo importante, para prestar atención a cada uno de los preciosos momentos que conforman tu vida, comprometerte en lo que te hace mejor persona, para aprender todo lo que puedas y  amar con todo tu corazón .
Retomar el presente de esta manera significará entonces llenar tu vida de significado y plenitud.


                   " Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo."
                                                                      Proverbio árabe.