"HAZ DE TU EXISTENCIA UNA OBRA DE ARTE"

Síndrome postvacacional

                                 

Con la crisis económica encima, problemas de paro, etc... puede parecer paradójico o fuera de lugar hablar de síndrome postvacacional, pero sí, después de la vacaciones volver al ritmo de vida habitual puede producir una serie de alteraciones que a pesar de no ser graves, pueden angustiar a quienes las padecen.

Es un síndrome, que a pesar de no aparecer en los manuales diagnósticos como tal, tiene cada vez más repercusión y afecta a un número mayor de personas, aunque hay expertos que afirman que es un término sobre valorado y en realidad sólo lo sufrirían aquellos que se sienten mal, infravalorados o incluso acosados en sus puestos de trabajo.
Aparece sobre todo cuando se ha disfrutado de periodo relativamente largo de vacaciones o cuando se ha desconectado por completo del trabajo. Los síntomas que aparecen ( ansiedad, cansancio, insomnio, apatía, irritabilidad, melancolía, dificultad para concentrarse y relacionarse con los demás...) son de naturaleza leve y pasajera, y su duración no suele ser mayor de dos semanas.

Algo que sucede a menudo es el continuo pensar sobre lo que nos encontraremos al llegar al trabajo y los cambios que se hayan podido producir en nuestra ausencia, además de contemplar la vuelta a la rutina como algo insoportable, y esto se debe a que las vacaciones son unos de los pocos momentos en los que podemos vislumbrar cómo podría ser de verdad nuestra vida, qué sobra, qué nos falta en ella y qué querríamos cambiar. Durante las mismas, dejamos a un lado las responsabilidades y nos sentimos más libres para hacer lo que de verdad nos gusta, sin embargo, la vuelta supone un retomar los problemas o insatisfacciones que habíamos dejado atrás durante ese breve periodo de tiempo, y que, muy a nuestro pesar, aún persisten.

¿A quiénes les afecta más?

- Hombres y mujeres entre 35 y 45 años.
- Quienes han disfrutado de un periodo largo de vacaciones.
- Aquellos que se han incorporado de golpe a la rutina sin un tiempo de adaptación previo.
- Quienes viven las vacaciones de verano como la máxima aspiración del año.
- Personas "quemadas" con su trabajo que no ven mejoras ni cambios posibles en él.

Por esa razón y para sobrellevar mejor esta vuelta a la normalidad es bueno plantearse retos personales o pasatiempos (deportes, aprender un nuevo idioma, etc.) que nos ilusionen y motiven, además de tener en cuenta las recomendaciones en las que coinciden la mayoría de expertos:

- Volver de las vacaciones al menos un par de días antes para adaptarnos de nuevo a lo cotidiano y reestablecer horarios.

- Tratar, en la medida de lo posible, dividir las vacaciones anuales (p.ejem. 15 y 15 días) en lugar de tomarlas de golpe.

- Buscar "pequeñas vacaciones" a lo largo del año (fines de semana, puentes...) haciendo actividades que nos hagan sentir bien (excursiones por el campo, visitas a amigos que hace tiempo que no vemos, leer a diario...) y pequeñas celebraciones diarias (leer, pasear..) que nos hagan valorar cada uno de nuestros días.

¡Adelante! Seguro que este nueva etapa trae retos nuevos y buenos.

Cuéntame cómo vives tu regreso en liberapsi@gmail.com