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Psicología Positiva ¿Qué es y qué no?



Desde hace unos años hay un área emergente de la Psicología, encabezada por el psicólogo Martin Seligman, que se centra en potenciar las fortalezas humanas como herramientas para superar los períodos de crisis personal y que se denomina Psicología Positiva.
Para empezar a conocerla un poco más, hablaremos a grandes rasgos de una pequeña parte de lo que supone esta nueva corriente y que no tiene nada que ver con el concepto de positivismo tan en boga en los últimos años.
La Psicología Positiva estudia las emociones y rasgos positivos de personas que son felices a pesar de cualquier circunstancia que estén viviendo para establecer cuáles son las estrategias generadoras de emociones positivas que actúan como amortiguadores frente a la adversidad.
Mientras que la Psicología tradicional se centra en la parte negativa (ansiedad, depresión, estrés...), la Psicología Positiva potencia las cualidades personales para la promoción de la salud y el aumento de calidad de vida de las personas. No se trata de dejar de lado la terapia de los problemas que ya existen, sino que lo ideal es unir ambos factores, tratar lo negativo y potenciar lo positivo.

Estos estudios llevan a Seligman a diferenciar entre 3 tipos de felicidad :

- Vida agradable:  Es aquella que hace referencia al placer que se siente frente a una buena comida, al sexo, a la compañía de buenos amigos... La duración de este tipo de felicidad es muy corta y se produce al experimentar emociones positivas al máximo y minimizar las negativas.

- Buena vida: Cuando se disfruta desempeñando una tarea en la que uno es bueno y sentimos que el tiempo pasa volando. Se relaciona con el estado de flujo

- Vida con sentido Es la felicidad más duradera

La Psicología Positiva también hace una clara diferencia entre dos conceptos, que no puede considerar sinónimos:

Optimismo vs. Pensamiento positivo: 

- El pensamiento positivo se basa en frases positivas o imágenes de éxito sin evidencias reales de que éstas sean ciertas y que no impulsan a actuar. Como dice Seligman, es una actividad de sillón (p.ejem. " yo soy el dueño de mi destino" "siempre soy el mejor en lo que hago", etc...)

- El optimismo por su parte, sin negar la realidad, crea estrategias de acción para afrontar los problemas que le surjan y superarlos. ( p.ejem: "ahora mismo no desempeño bien esta tarea, sin embargo trabajando tal aspecto llegaré a dominarla"). Tiene su base en experiencias anteriores de resultados favorables.

La Psicología Positiva de hecho no aboga por el pensamiento positivo, sino que defiende el equilibrio entre pensamiento positivo y negativo, porque en muchas ocasiones el pensamiento negativo es el que nos aporta una mayor visión de la realidad y permite superarnos frente a un excesivo optimismo. En relación a la diferencia existente entre personas pesimistas y optimistas, decir que estriba en sus expectativas de futuro. Mientras que los primeros se muestran indecisos y les cuesta actuar porque anticipan el fracaso, los optimistas muestran una mayor confianza en que los resultados les serán favorables, actúan y son más persistentes.

La capacidad de experimentar emociones positivas proporciona a la persona una cantidad de beneficios a nivel individual y social muy importantes. Además de aprender a relacionarnos con las emociones negativas, sería bueno aprender desde la infancia a cultivar las positivas para hacernos más fuertes ante las situaciones adversas y favorecer así nuestro crecimiento personal.

 



( De los trabajos de M. Seligman, M. Csikszentmihalyi, B.L.Fredrickson y del artículo de E.C. Prada "Psicología Positiva&Emociones Positivas", 2005).