"Construye el mundo que quieres desde ti"

Superar una ruptura



Una ruptura amorosa siempre es sinónimo de pérdida por mucho que consideremos que era la mejor decisión posible, y tanto si la hemos tomado nosotros como nuestra pareja. Es normal que después de todas las experiencias y emociones vividas durante la relación, pasemos por un periodo de duelo en el que nos invaden la tristeza y los pensamientos negativos (pensar que no se volverá a encontrar el amor, miedo a enamorarse de nuevo y sufrir, creer que no se puede seguir adelante sin la pareja...).
En la mayoría de los casos, la persona que ha sido dejada, experimenta una sensación de rechazo que provoca un vacío interior difícil de llenar, además de una falta de interés en actividades que antes le resultaban satisfactorias ( practicar algún deporte, quedar con los amigos, arreglarse...). La decepción puede ser tan grande que parece que ya nada será como antes. Más adelante, a la tristeza le seguirán sentimientos de ira y posteriormente la aceptación de la situación como la oportunidad de una nueva vida, nuevas vivencias y emociones.
La persona que deja, y de la que no se suele hablar, también experimenta emociones contradictorias y asume el peso de haber tomado la decisión aunque tenga dudas o miedos lógicos al respecto. Siente la responsabilidad de haber terminado con la relación, se le suele ver como "al malo de la película" y puede experimentar sentimientos de culpa y remordimientos al respecto.
Sin embargo y aunque al principio lo consideremos imposible, se supera.

¿Cómo podemos empezar de nuevo?

Curiosamente, muchas personas no se esperaban que terminara la relación, o no pensaban que las desavenencias fueran tan graves como para que ésto sucediera. Por eso cuando se termina una relación es necesario hacer una reflexión ( no darle vueltas al problema o culpabilizarse sin más) sobre las razones que han provocado la ruptura, no tanto las causas, y los errores a superar en adelante. De esta manera podremos empezar a cerrar el capítulo y avanzar.

Si se tiene algo pendiente con la persona en cuestión (devolver objetos, papeleo...), es mejor resolverlo cuanto antes para continuar con nuestra vida sin necesidad de alargar la situación, y con ella el sufrimiento que conlleva.

Hay que tener en cuenta los aspectos positivos de la ruptura, que también los tiene. Cuando salimos de una relación, por dolorosa que ésta haya sido, tenemos más experiencia que la vez anterior y podemos establecer los límites de las próximas que vengan a nuestra vida, afirmar qué no queremos en una relación,  averiguar por qué dejamos de ser nosotros mismos y en qué momento, aprender a expresar de forma asertiva nuestros sentimientos y necesidades, no dar nada por sentado o esperar que la otra persona "adivine" lo que queremos.
Amar y querer compartir un proyecto de vida común, no es lo mismo que necesitar.
Recuerda que nadie tiene la responsabilidad de hacernos felices ni proporcionarnos aquello que necesitamos, sino nosotros mismos. Ese es nuestro trabajo y tenemos que asumirlo.

Por eso:
Tómate este tiempo para ti. Para conocerte y construir tu independencia.
Inicia actividades nuevas o retoma aquellas que te gustan y hace tiempo que no realizas,  ponte en contacto con las amistades que dejaste de ver cuando iniciaste tu relación de pareja o establece otras nuevas (del gimnasio, trabajo, curso de idiomas...).
Habla con la gente que quieres de cómo te sientes, no te aísles ni sientas vergüenza de tu situación y si lo crees necesario acude a un profesional.
Busca trabajo en caso de que no lo tengas, coméntalo en tu círculo de familiares y amigos para que te ayuden a encontrarlo.
Y no tengas prisa en iniciar una nueva relación, sobre todo si no has resuelto la anterior. Es aconsejable que dejes un tiempo, así evitas llevarte los problemas y expectativas que tenías en tu anterior pareja y puedas comenzar la nueva con ilusión, y sobre todo, sabiendo quién eres y lo que quieres a partir de este momento.

Aprende a tomar decisiones propias y disfruta siendo responsable de ti mismo y de tu vida.

¡El reto de ser tú de nuevo merece la pena!

Y si me necesitas estoy en liberapsi@gmail.com