"HAZ DE TU EXISTENCIA UNA OBRA DE ARTE"

Días de Navidad



La Navidad es una época del año muy esperada por muchas personas para quienes supone un tiempo de alegría y felicidad por el reencuentro con la familia y los amigos, y por su sentido espiritual. Sin embargo, para muchas otras es un tiempo de tristeza, nostalgia e incluso de ansiedad y estrés.
En estos días parece obligatorio ser feliz y tener que llevarse bien con todo el mundo. Esto supone a veces una contradicción interna con lo que de verdad se siente haciendo que los conflictos que existen a lo largo del año se intensifiquen en estas fechas.
Los conflictos más comunes que se suelen desencadenar además de los permanentes (como los problemas de pareja, los derivados de la relación padres-hijos, disputas entre familiares) son los propios de estas fechas (ir juntos o no a los compromisos sociales, dónde cenar, a quién invitar, qué regalos hacer, cómo afrontar los gastos económicos extra) y que pueden derivar en conflictos más profundos (empeoramiento de las relaciones de pareja, cuestionar las creencias de los demás, la preferencia de los hijos por sus amigos frente a su familia, etc.).

Ante esta perspectiva, ¿cómo podemos afrontar la Navidad de la forma más positiva posible?

- No generes expectativas ni idealices la Navidad. Intenta, dentro de lo posible, mantener tus costumbres pero siendo flexible y teniendo en cuenta que algunos días escaparán a tu rutina habitual.

- Organízate de manera que no te sobrecargues de responsabilidades ni te agobies a última hora con las comidas, comprando regalos, con la ropa, etc.
Si cenáis en tu casa puedes pedirle al resto de invitados que colaboren y que lleve cada uno, por ejemplo, su plato favorito para compartir con los demás. Y recuerda que los buenos regalos, los que llegan al corazón, no tienen por qué ser caros; a veces un abrazo, un beso o nuestra compañía es lo mejor que podemos regalarle a alguien.

- No te dejes llevar por lo que "hay que hacer" ni pensar que haya que divertirse a la fuerza. Escucha tus propias necesidades y trata de respetarlas, aunque no olvides el enriquecimiento personal que supone la relación con los otros y todo lo bueno que tú puedes aportar a las reuniones.

- Aprovecha para quedar con amigos a los que hace tiempo que no ves. Aunque haya personas que lo consideren un comportamiento hipócrita, la Navidad es una estupenda ocasión para llamar a esas personas a las que echas de menos y el resto del año, por cualquier circunstancia, no ves.

- Sé flexible con tus hijos. Dales tiempo para las fiestas con sus amigos pero dejándoles claro su compromiso también con la familia. Hay un tiempo para cada cosa.

- Si te encuentras en un momento delicado porque te acabas de separar, has perdido a un ser querido, te han despedido del trabajo o cualquier otra circunstancia, trata de no aislarte, llama a tus amigos o familiares de confianza para que te ayuden durante este tiempo y puedas empezar a superar el pasado. Piensa que la vida es cíclica y que los malos momentos también terminan.

- En el caso de que un ser querido falte, no evites hablar de él en las reuniones, al contrario, cuenta anécdotas divertidas y entrañables, convierte su recuerdo en algo agradable para ti y para los demás.

- Recuerda que cada familia es un mundo y que ninguna es perfecta, por eso, en las reuniones con la familia de tu pareja no compares tus costumbres con las suyas. Los comentarios negativos al respecto sólo sirven para generar malestar y tensiones entre vosotros.

- En estas reuniones siempre surgen temas delicados que causan tensión, hay quien se pasa con el alcohol o a quien le encanta gastar bromas pesadas que no le hacen gracia a nadie; evita, en la medida de lo posible, involucrarte en conversaciones tensas que puedan derivar en discusiones, aunque te cueste, así evitarás pasar un mal rato y hacérselo pasar a los demás. Si es otro quien inicia la discusión no reacciones entrando en su juego  y dile, de forma asertiva, que no es el momento de generar disputas; si insiste sal un momento al baño o a por algo a la cocina, pero no entres en la disputa.

En definitiva, piensa en el verdadero espíritu de estos días y que si no estás de acuerdo en lo que se ha convertido tú puedes iniciar el cambio que quieres y necesitas desde la posición que ocupas en tu entorno. Recuerda que la sociedad también eres tú.

¡Aprovéchalo y vive un hermoso momento!

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