"HAZ DE TU EXISTENCIA UNA OBRA DE ARTE"

La escritura como herramienta terapéutica



Los escritores profesionales y aficionados ya lo saben por experiencia: escribir sobre los pensamientos y emociones propias supone un recurso muy eficaz y bastante asequible para ahuyentar "fantasmas".
Los efectos terapéuticos de la escritura son lo que el psicólogo James Pennebaker lleva estudiando desde hace más de treinta años. La conclusión principal a la que llega es que con ella se logran beneficios tanto psicológicos como físicos entre los que destacan que disminuye el estrés, favorece el sueño, fortalece el sistema inmunitario y eleva la autoestima.

El hecho de permanecer durante un tiempo determinado en un espacio a solas y en silencio permite la introspección con lo que emergen sentimientos  y pensamientos de los que no éramos plenamente conscientes hasta ese momento. Esto posibilita que la persona se conozca y comprenda a sí misma cada vez más y mejor.

Trasladar las emociones al papel, al contrario que sólo hablarlas o pensarlas, cambia la forma de organizar nuestro mundo interior porque exige detenerse en la experiencia y reevaluar las circunstancias. Permite una lectura más sosegada y atenta de la experiencia, y aumentan las posibilidades de generar muchas más alternativas que solucionen nuestro estado. Escribir, por tanto, hace que la experiencia negativa o dolorosa se elabore, se ordene, se comprenda y se pueda superar mejor que solo con el lenguaje hablado.
Cuando escribimos para nosotros mismos aflora todo aquello que a ojos de los demás censuramos en nuestro discurso diario. Nos permite saber cómo éramos, que pensábamos, etc, antes de lo sucedido y cómo hemos cambiado nuestra interpretación del hecho al hacer consciente ese problema y entenderlo.

La escritura a mano, además, funciona como un entrenamiento neuronal que favorece el aprendizaje ya que se ejercitan al mismo tiempo nuestras capacidades visuales, motoras y cognitivas.
¿Sabías que un tipo de letra escrita a mano e incluso rara o fea, ayuda más a recordar lo que leemos?
Esta es la conclusión a la que llegaron, tras realizar un estudio, un grupo de psicólogos de Princeton y que publicaron en el artículo "Why ugly fonts and messy handwriting make it easier to remember what you´ve read".
Contrariamente a lo que pueda parecer en un principio, el estudio demuestra que una letra complicada ayuda a memorizar mejor y durante más tiempo lo que leemos, ya que obliga a nuestro cerebro a esforzarse en comprender e interpretar el mensaje, mientras que con la lectura con tipografías estandarizadas el esfuerzo realizado al leer es menor, con lo que se recordará peor el contenido

Volviendo a la escritura terapéutica, ya sabemos que es un buen complemento para la psicoterapia, pero no como sustituta, aunque la autora Mónica Bruder, sí está llevando a cabo desde la psicología clínica su propuesta del cuento terapéutico con final positivo.

Como complemento a las sesiones de psicoterapia, a las personas el hecho de llevar un diario terapéutico les proporciona, entre otros beneficios:

- Un tiempo que sea exclusivo para ellas, de introspección y autoconocimiento.
- Una mayor implicación en la terapia y en los objetivos a lograr.
- Una mayor generación de ideas nuevas que proporcionan alternativas diferentes para la solución de situaciones problemáticas.
- Una mayor conciencia de los cambios que se van produciendo a lo largo de las sesiones.
- Una mayor sensación de ser partícipes de su propia evolución, lo que provoca un aumento de la motivación y la autoestima.

Si quieres llevar un diario que pueda servirte de ayuda pueden servirte estas pautas:
- Lo primero es conseguir un cuaderno grande en el que puedas incluir cualquier cosa que creas oportuna (fotos, dibujos, postales...)
- Busca un lugar y un tiempo exclusivo para escribir y hazlo de manera regular (todos los días, tres veces por semana, etc).
- Piensa que esto no lo leerá nadie y que nuestro objetivo no es crear una obra maestra de la literatura, sino que es para expresar todo lo que llevamos dentro, así que no te censures ni te culpabilices por lo que escribas y sé sincero.
- Escribe en presente y en primera persona.
- Cambia las palabras que te limitan, como los "debería", "tendría que", "no sé...", "siempre/nunca", etc.
- No te obsesiones en preguntar por qué te sucede esto o aquello y trata de modificar la perspectiva preguntándote para qué te están sucediendo todas estas cosas.
- En definitiva, explórate y escribe.

¿Cuándo no es adecuado utilizar la escritura terapéutica?
En los hechos traumáticos, hay una fase inicial que puede durar hasta 3 ó 4 semanas, en las que la persona habla y piensa de forma continua sobre ese hecho. Es en cierta medida, un proceso de autocuración, en el que la persona va regulando sus emociones y pensamientos y sobre el que, en principio, no es adecuado profundizar demasiado.

La escritura terapéutica es otro de los apasionantes temas que abarca la Psicología para lograr el bienestar personal y emocional. Como siempre recomendamos, si crees que tú solo no puedes, acude a un profesional que te de las herramientas necesarias para lograrlo. Y ya sabes que si me necesitas estoy en liberapsi@gmail.com


Bibliografía:

Pennebaker, J. W. (1982).
The Psychology of Physical Symptoms
New York: Springer-Verlag

Pennebaker, J. W. (1997).
Opening Up. The Healing Power of Expressing Emotions.
New York: The Guilford Press

Bruder, M. (2000).
El cuento y los afectos. Los afectos no son cuento.
Buenos Aires: Editorial Galerna

Bruder, M. (2004).
Implicancias del cuento terapéutico en el bienestar psicológico y
sus correlatos.
Tesis doctoral. Universidad de Palermo. Buenos Aires. Argentina.