"Construye el mundo que quieres desde ti"

El tiempo infinito


Seguro que en más de una ocasión, al acabar el día, te has sentido agotado y sin fuerzas, y pensando que a pesar de que no has parado en todo el día de hacer cosas tienes la sensación de que has perdido el tiempo. Eso se debe a que la forma en que distribuyes y empleas el tiempo que dedicas a tus tareas diarias no está siendo eficaz.
Gestionar el tiempo de manera adecuada es un hábito importante que aumenta nuestra calidad de vida y que nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos tanto profesionales como personales, familiares y sociales, y que nos permite disfrutar con plenitud de todas las parcelas de nuestra vida.

Uno de los autores que más ha trabajado en la teoría y práctica de gestión del tiempo es Stephen Covey, el cual, ha elaborado este cuadro de los 4 cuadrantes en el que analiza en qué actividades solemos invertir/gastar/dedicar nuestro tiempo.



1º Cuadrante: Este cuadrante se compone de todas aquellas cosas que son importantes y urgentes. Son tareas que no pueden ser postergadas debido a lo inmediato de su naturaleza. Suelen ser asuntos que tienes que solucionar cuanto antes, dejando de lado cualquier otra cosa que estuvieras haciendo en ese momento. Se trata de problemas acuciantes, proyectos con fecha límite, accidentes imprevistos, etc. Es el cuadrante del estrés y el agotamiento.
2º Cuadrante: Se compone de aquellas cosas no urgentes pero sí importantes. Aquí encontramos la planificación, la salud, el bienestar, etc. Son tareas que no son urgentes a corto plazo, pero que sí tienen gran importancia a largo plazo. Establecer un plan de estudio cuando aún queda un año para un examen no es algo de extrema urgencia, pero convienen realizarlo ya que es importante. Este es el cuadrante de la calidad, donde planificamos a largo plazo, nos anticipamos y prevenimos los posibles problemas que puedan surgir más adelante.
3º Cuadrante: Aquí encontramos aquellas cosas no importantes pero sí urgentes. Es el cuadrante del engaño. En él pasamos la mayor parte del tiempo. Suelen ser actividades que sirven para satisfacer las prioridades y expectativas de los demás. Aquí situamos las llamadas telefónicas, interrupciones, mensajes de wasap…
4º Cuadrante: Todo aquello que no es importante, ni urgente. Es el cuadrante de la “pérdida de tiempo”. Implica gastar el tiempo en actividades sin consistencia, que no valen ni aportan nada salvo la satisfacción inmediata: ver la televisión (ningún programa en concreto (lo que haya) y durante mucho tiempo), perder el tiempo en las redes sociales, consultar el correo cada 10 minutos, alargar innecesariamente conversaciones intrascendentes, etc.
El problema de colocar todas las tareas en los cuadrantes 1 y 3, es que nos enfocamos en el corto plazo sin posibilidad de planificar un largo plazo más estructurado, terminamos en el 4 buscando desconectar de las tareas y el agotamiento que generan, y olvidamos por completo el 2 que es donde se halla la verdadera felicidad al poder organizarnos de manera que nos da tiempo a todo: a las tareas personales y sociales, profesionales, deportivas, espirituales y de descanso, según los intereses y valores de cada uno. 

A continuación os dejamos una serie de pasos que pueden ser de utilidad para elaborar vuestro plan de gestión del tiempo:
-Fíjate objetivos y ponlos por escrito: Sin saber qué tienes que hacer, es muy difícil hacerlo. Tómate tu tiempo para analizar qué objetivos pretendes alcanzar, qué tipos de tareas son necesarias para alcanzarlos y si es o no necesario establecer subtareas. 

-Planifica con antelación: Establece la tarde/noche anterior las actividades que tienes que realizar al día siguiente y el tiempo que vas a dedicarle a cada una de ellas. Esto ayuda mucho a visualizar y descomponer un largo día de trabajo en tareas pequeñas y realizables.

-Establece prioridades. Recuerda diferenciar lo importante de lo urgente.

-Encuentra tu horario óptimo de rendimiento. Este es un punto muy importante ya que solo tú conoces los momentos en los que puedes rendir más, dependiendo de las tareas a realizar. 

-Tarea única: Haz una tarea cada vez, no te disperses pensando en lo que te queda por hacer o en otras cosas; ahorrarás más tiempo del que crees, y cumplirás la tarea con más entusiasmo y serenidad. Termínala antes de empezar con otra; cuando dejamos una tarea a la mitad, volver a retomarla nos cuesta mucho más trabajo y es más probable que la abandonemos. Para evitar que te canses demasiado y decidas abandonar, tómate pequeños descansos de poco tiempo que te refresquen y te animen a continuar. No dejes para mañana tus tareas pendientes.

-Elimina las interrupciones y distracciones. Llamadas de teléfono, interrupciones para ir a comprar, limpiar… (P.ejem: no puedo estudiar en casa, me voy a la biblioteca).

-Aprende a decir “No”. Algunas veces nos vemos desbordados por las demandas de los demás, por lo que en más de una ocasión deberemos decirles "no". No se trata de egoísmo ni falta de empatía, sino de saber establecer la importancia y el valor de tu tiempo y tus prioridades. Si respetas tu tiempo y enseñas a los demás que no estás disponible en cualquier momento, aprenderán a respetar tus tiempos.


Recuerda que la gestión del tiempo es muy importante para aumentar tu calidad de vida. Si adoptas éste hábito  te darás cuenta de que cambiará tu percepcion del tiempo, te dará la sensación de que se vuelve "infinito" y podrás hacer con él muchas más cosas de las que realizas ahora y de forma más serena.


"El tiempo no es oro, el tiempo es vida". José Luis Sampedro. 



Bibliografía:
"Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva" de Stephen Covey