"Construye el mundo que quieres desde ti"

Hablando solo


Es probable que en alguna ocasión te hayas descubierto hablando solo en momentos en que tratabas de resolver algún problema o buscabas una solución a algo concreto.
También te habrás dado cuenta de que los niños cuando aprenden algo o juegan solos no paran de hablar y darse instrucciones a sí mismos. El lenguaje, que en los primeros años posee una función más descriptiva (cuenta lo que hace), más adelante sirve para anticipar y planificar la acción.

Hablar solos en voz alta, lo que en psicología se denomina "habla autodirigida", mejora los procesos cognitivos de:

- Atención y Concentración: Organiza los datos, transforma y organiza la información.

- Memoria y Aprendizaje: Los beneficios anteriores influyen en la memoria, ya que se recuerda más aquello a lo que más atención se le presta. Cuando dirigimos hacia nosotros mismos el lenguaje no solo nos ayuda a pensar con mayor claridad sino que también amplía nuestra percepción y potencia la memoria. Por ejemplo, si leemos o estudiamos en voz alta, recordaremos más que si lo hacemos en silencio, ya que nuestro cerebro además de escuchar las palabras, las produce, con lo que el recuerdo será más intenso. Averbalizar aquello que queremos aprender hacemos que sea , ya que añadimos una nueva vía sensorial.

- Toma de decisiones y resolución de problemasHablar en voz alta no solo nos ayuda a organizar las ideas sino que también nos permite motivarnos y esto sucede en mayor medida cuando nos hablamos en segunda persona, es decir, utilizamos el "tú" en lugar de "yo".

- Aumento de la conciencia: al hablar en voz alta comprendemos mejor la información que procesamos mentalmente y tenemos un mayor dominio sobre cómo planificamos nuestra conducta y por tanto, somos más conscientes de nuestros pensamientos.

- Alivia el estrés, sirve como motivación y autorefuerzo

Y esto ¿por qué sucede así? porque cuando pensamos en nosotros como si fuéramos otra persona, asumimos una distancia psicológica del problema, lo cual nos ayuda a controlar nuestras emociones, abrir la mente y valorar otras perspectivas desde una postura más objetiva.

Como en el caso del diálogo interno, hablar solo nos resultaría muy perjudicial si los mensajes que nos dirigimos son negativos o claramente autodestructivos, cuando lo que te verbalizas no te sirve como recurso para mejorar en tus tareas cotidianas, cuando interfiere en la comunicación con otros y te aísla, o cuando eres incapaz de controlarla sea en presencia de otros o a solas.

Así que ya sabes que si eres de aquellos que acostumbran a hablar solos para motivarte y ayudarte a ti mismo a crecer, tienes con ello muchísimos beneficios.

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