"HAZ DE TU EXISTENCIA UNA OBRA DE ARTE"

¡¡Todo me molesta!! ¿Qué hay tras el enfado crónico?



El enfado es una reacción perfectamente normal ante algunas situaciones que nos suceden y, en ocasiones, beneficiosa, ya que nos permite liberar la tensión acumulada en ellas.
Sin embargo, el enfado crónico, más que una frustración pasajera o la reacción comprensible ante una situación, supone un problema más complejo.
Hay personas que están permanentemente enfadadas, todo les molesta y ante todo reaccionan gruñendo. Estas personas han hecho del enfado su estrategia para afrontar la vida y sus circunstancias, todo les irrita o les saca de quicio con lo que las relaciones interpersonales se acaban deteriorando o perdiendo, ya que las discusiones son muy habituales, suelen reaccionar con violencia y es frecuente que utilicen las descalificaciones a la hora de dirigirse a los demás.
Este enfado permanente no va dirigido a nadie en concreto y a todo en general; todo lo que sucede en cualquier ámbito está mal o es erróneo para ellas.

Cuando reaccionamos de manera excesiva ante los pequeños problemas cotidianos, en realidad lo que nos está sucediendo es que hemos colmado el vaso. Si nos sentimos en paz y tranquilos, es difícil que pequeños problemas nos desestabilicen de manera desproporcionada a la molestia sufrida.

En estos casos el problema que subyace al enfado crónico es una profunda insatisfacción personal y, en ocasiones, una depresión encubierta.


¿Cuáles pueden ser las causas de ese enfado permanente?

- Baja aceptación personal. No estás a gusto contigo mismo, no consideras que eres la persona que quisieras ser o que hagas lo que quisieras estar haciendo, te sientes obligado a vivir una vida que no quieres o no te satisface y la realidad no responde a las expectativas que tenías al respecto. Te juzgas de forma excesivamente severa y no logras aceptarte como eres.

- Tienes sentimientos de culpa que no te dejan avanzar. Haz las paces contigo y con tu pasado; soluciona lo que puedas desde tu posición actual, y si no puedes, aprende de tus errores para no volverlos a cometer.

- Sentimientos de inseguridad y vulnerabilidad. A veces el enfado deriva del miedo , el dolor o la tristeza .

- Posponer los conflictos. Normalmente las personas que viven enfadadas, no se deciden a resolver los conflictos que van surgiendo cada día, de manera que éstos, y los sentimientos negativos que se generan, se van acumulando hasta hacerlos estallar.

En este estado continuado en el tiempo provoca:

- Deterioro físico: cefaleas, dolores de cabeza, hipertensión, mayor probabilidad de sufrir un infarto y agravamiento de enfermedades existentes.
- Malas decisiones: no pararnos a pensar con serenidad y actuar según el primer impulso puede hacer que actuemos de manera de la que nos acabemos arrepintiendo más adelante.


Si estás en esta situación, averigua qué está sucediendo dentro de ti. Qué necesitas soltar o cambiar, por qué no puedes estar en paz contigo mismo y qué te hace estar en conflicto permanente con todo.

Y ya sabes que si me necesitas estoy en liberapsi@gmail.com