"HAZ DE TU EXISTENCIA UNA OBRA DE ARTE"

Prepárate para lo peor y obtén lo mejor



"Praemeditatio malorum". Parecen las palabras de un hechizo, pero se trata de un método filosófico del pensamiento estoico muy útil para la toma de decisiones o para enfrentar una situación que nos preocupa o asusta en su desarrollo futuro. Es parecido a lo que se denomina en Logoterapia (Viktor Frankl) "Intención paradójica".
En ambos casos se trata de ponernos en lo peor que podría ocurrirnos, vernos frente a lo que más tememos.
Plantearos que os pongáis en lo peor en los tiempos del pensamiento positivo y la ley de la atracción no parece una estrategia muy buena, ¿verdad?, y sin embargo, es algo que solemos hacer aunque sólo sea para buscarnos excusas y ponernos trabas para no actuar. Por esa razón creo que es fundamental saber hasta dónde llega nuestro miedo más profundo para tratar de superarlo con argumentos sólidos y lograr el resultado óptimo que deseamos.
En la entrada "El sentido de la vida" planteaba que muchos de los problemas que nos encontramos en las consultas se debe a una pérdida de horizonte vital y conocimiento propio más que a un trastorno concreto, por eso, pensar, enfrentarnos a nosotros mismos y a los miedos que nos ahogan, nos hace vivir plenamente asumiendo las decisiones que tomamos a cada paso y sus consecuencias.

Ponerse en lo peor de una circunstancia futura es una manera eficaz de afrontar una decisión (entre varias opciones entre las cuales no nos decidimos) para amortiguar los miedos y anular la ansiedad anticipatoria. Al hacer lo que más tememos no sólo posible, sino presente, y desmenuzarlo en todas sus posibilidades lo desposeemos de su carga negativa: al tomar conciencia de lo más grave que podría sucedernos, imaginar las consecuencias y vivirlas desde la protección que supone la distancia, reduce el grado de la emoción sufrida en caso de daño real, nos ayuda a construir defensas sólidas, incrementa nuestra resiliencia, nos darnos cuenta de los recursos personales con los que contamos y que no solemos utilizar, podemos elaborar soluciones y plantear alternativas que antes no habíamos tenido en cuenta.
En muchas ocasiones saber lo que no queremos nos da la clave acerca de lo que buscamos y lo que debemos evitar.


¿Cómo trabajarlo?

* En este ejemplo quiero empezar un negocio propio y me da miedo no tener los suficientes clientes, ni dar el mejor servicio, en definitiva, me da miedo fracasar. Aquí podríamos plantearnos no sólo el hecho de que el negocio vaya mal, sino que seamos nosotros quienes lo podamos estropear. Así podríamos plantearnos preguntas como: Siendo el proyecto una realidad ya en funcionamiento ¿qué tendría que hacer para atenderlo realmente mal? ¿qué tendría que hacer para que mi negocio no creciera? ¿qué tendría que hacer para que absolutamente nadie recomendara mis servicios?

* En otro ejemplo necesito decidirme entre vender mi casa y trasladarme a otra ciudad a prosperar o quedarme donde estoy aunque esté pasándolo mal. Si tomo cualquiera de las dos decisiones ¿qué es lo peor que podría suceder? ¿Las consecuencias negativas serían irreversibles o tendría alguna otra opción de solucionarlas de algún modo?

Para ello:

Identifica las posibles situaciones adversasSitúate mentalmente en el escenario más negativo posible e identifica cualquier amenaza sin importar lo exagerada que pueda ser. Analiza todas las amenazas que antes enumeraste y trata de identificar características comunes para agruparlas según estos elementos.
-Visualiza las consecuencias de estas situaciones
Filtra las situaciones y sus consecuencias de manera que trabajes sobre las más objetivas y reales. 
- Establece una estrategia de gestiónAprovechando que tienes agrupadas las posibles situaciones, puedes simplificar la actuación creando un conjunto de acciones para cada grupo con características comunes.
Define un conjunto de estrategias de actuación para casos imprevistos o no visualizados en esta fase de identificación de riesgos. 

* La "intención paradójica" es muy efectiva en casos como el insomnio , en este caso lo peor es la perspectiva de otra noche en blanco y un día desastroso, por eso decidiré antes de acostarme que esa
noche no voy a permitirme dormir nada, o el miedo a hablar en público , aquí imaginaré con todo detalle que se me olvida la ponencia, que sudo de forma exagerada y mancho mi traje, que tartamudeo ante el tribunal, me da una risa incontrolable o me resbalo y caigo ante todo el auditorio; llegar a imaginarse estas situaciones provoca el reírse de uno mismo y cuando el humor entra en juego todo avanza de forma más relajada.

Este método, que hunde sus raíces en el pensamiento filosófico de la antigüedad, es muy útil y amplia nuestros horizontes al enfrentar nuestros temores más profundos y superarlos.

Si quieres que trabajemos esta u otra cuestión para tu desarrollo personal o profesional ya sabes que estoy en liberapsi@gmail.com