"HAZ DE TU EXISTENCIA UNA OBRA DE ARTE"

Leer nos cambia



Para muchas personas uno de los acontecimientos más importantes de su vida fue aprender a leer, y sin embargo, el acto de leer en sí mismo es antinatural y relativamente nuevo en la especie humana, un acto aún no inscrito en nuestros genes.
El cerebro no dispone de un sistema específico para la lectura, sino que utiliza otros que ya existen (como el dedicado a la percepción visual, auditiva o las zonas dedicadas al lenguaje hablado) ya que, en realidad, está preparado para la distracción, para atender a muchos estímulos al mismo tiempo. El hecho de quedarse quieto en un medio en el que acechaban continuamente los peligros (depredadores, inclemencias del tiempo, etc.) no resultaba muy adaptativo para nuestros ancestros. Más adelante el ser capaces de interpretar las pinturas en las cuevas, signos, jeroglíficos, etc. nos dio una forma nueva de entender los sucesos a través del tiempo.
Leer fue durante siglos un privilegio de ciertas élites sociales, y era una actividad que se realizaba en voz alta y para varias personas a la vez, andando el tiempo se transformó en una actividad personal y silenciosa; que los libros son una fuente de enriquecimiento personal y social, que sea capaz de cambiar vidas y destinos se pone de manifiesto históricamente en el hecho de que, en todas las culturas que restringen la libertad y el conocimiento, una de las primeras medidas de control que se toman es la prohibición e incluso la quema de libros. 

Los lectores voraces ya saben de los beneficios de la lectura como el de vivir otras vidas o el poder de desarrollar la imaginación, pero en la actualidad y gracias a la neurociencia podemos afirmar que todo esto es cierto; la lectura cambia literalmente el cerebro no sólo a niveles más externos (corteza), sino a niveles más profundos de la estructura cerebral como el tálamo o el tronco encefálico.
Además, al leer se activan las áreas cerebrales implicadas en la acción con lo cual es como si realmente estuviéramos viviendo las escenas que leemos.

Los beneficios de la lectura son infinitos; con la lectura adquirimos un lenguaje más variado y rico, favorece la concentración, mejora las habilidades comunicativas y la empatía, vivimos situaciones diferentes a las habituales en nuestro entorno con lo que se despierta nuestra capacidad de resolver problemas y de crear recuerdos, además de ser un potente protector de las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson.
Lo más fascinante es que, gracias a la plasticidad y flexibilidad del cerebro, todos estos cambios se producen incluso si se aprende a leer en la edad adulta.

¿No te parece maravilloso el poder de la lectura?
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